JOSE MARIA BELLO
Quien no conoce al "Chengue" Morales se lo imagina un duro, una persona hosca, de pocas palabras. Sin embargo, es uno de los jugadores que cuando concurre a hablar con los medios siempre lo hace en forma jovial, sin ponerle término y mezclando una chanza entre las cosas importantes que dice.
El "Chengue" fue figura trascendente en aquel recordado partido ante Australia donde Uruguay logró la clasificación al Mundial de Corea y Japón 2002. Aquella vez lo hizo llegando desde el banco, ahora, como titular indiscutido, espera ser otra vez determinante en el resultado.
—Hace como un año que venimos diciendo que es la última, ahora parece que es la última en serio, ¿no?
—Nosotros, como dijo siempre el técnico, íbamos final a final, porque todos los partidos que jugamos los tomamos como una final y tuvimos la posibilidad de llegar hasta acá. Ahora estamos en igualdad de condiciones, esperemos poder hacerlo bien, terminar con este sufrimiento que hemos tenido a lo largo de este proceso y poder coronarlo con la clasificación.
—¿Cuántas veces te jugaste el partido con Australia mentalmente, en estos últimos días en España?
—La otra vez justo estábamos en casa haciendo un asado con el "Gato" (Marcelo Romero) y pusimos para ver el partido pasado de el último repechaje y vimos los goles, y la verdad es que uno se emociona muchísimo, ver cómo estaba el estadio, por cómo lo vivieron todos los compañeros, entonces eso es muy lindo y seguramente en los próximos días lo viviremos de vuelta.
—¿Valorás el esfuerzo de los uruguayos de agotar las entradas en dos horas?
—Eso lo hablamos y lo comentamos en el grupo. A veces la gente deja de darse algún lujito como ir con su familia a cenar para ir al Estadio y eso lo valoramos mucho, lo hablamos siempre y el esfuerzo que hace la gente para ir al estadio nosotros lo sentimos muy cerca, porque es grandioso que puedan estar con nosotros.
—¿Es bravo irse para Australia en seguida de terminar el partido no?
—Sí, y además tenemos que volver enseguida de Australia y quizás no podamos ni venir a festejar a Montevideo, porque tenemos que partir desde ahí porque debemos cumplir con los clubes, pero también tenemos la esperanza de poder llegar a nuestros clubes contentos.
—¿Escuchaste lo que dijeron de nosotros los australianos?
—Yo trato de no darle importancia, en la cancha hay que hacerles sentir como 200 kilos en las pelotas divididas, eso está claro, pero esos que hablan, a mi esas cosas de hablar no me gustan mucho. Esto es igual que contra Argentina en donde nosotros teníamos que hablar adentro de la cancha y hacerles sentir que queríamos ganar.