Intimada por la Intendencia de Montevideo (IMM), la empresa Carmitel, concesionaria del Hotel Casino Carrasco, inició contactos con el grupo naviero Tsakos, de origen griego, para evitar una recesión de contrato del municipio.
Simultáneamente, los ediles de la oposición exigen a las autoridades comunales una rápida definición, luego que el intendente Ricardo Ehrlich le diera el 20 de octubre un plazo de "semanas" a Carmitel para regularizar su situación.
La empresa se contactó con la firma griega para poder presentar el aval financiero que permita continuar con las obras. En esa negociación se manejan dos alternativas: que Carmitel ceda sus derechos para que esa empresa ejecute las obras o asociarse con la misma.
Esta tratativa tomó estado público después de una conversación entre el edil colorado César García con un representante de Carmitel. El edil indicó que las negociaciones están muy avanzadas y que actualmente la empresa no está en condiciones de presentar el aval financiero.
El intendente intimó a la empresa a partir de un ponunciamiento del Tribunal de Cuentas. En agosto, el organismo de contralor le señaló a la comuna que Carmitel no había presentado un estudio de factibilidad económica de su proyecto.
Roberto Recalt, presidente del directorio de Carmitel, reconoció que la empresa está negociando la manera hacer frente al problema. "Estamos trabajando en esa línea", aseguró. Sin embargo, no quiso revelar con qué empresa está conversando y prefirió no hacer más declaraciones al respecto.
El País contactó a los representantes del grupo Tsakos en Montevideo, quienes dijeron que no pueden "afirmar ni desmentir esa información".
En tanto, otros ediles de la Junta Departamental también confirmaron que existen negociaciones entre las dos empresas mencionadas.
CITACION. Para los ediles de la oposición, los plazos establecidos por el intendente Ricardo Ehrlich se están acabando y debe definir rápidamente la situación con Carmitel.
Los legisladores comunales de las bancadas colorada y nacionalista reiteraron ayer su reclamo para que Alberto Rosselli, director de Desarrollo Económico de la IMM, se presente en la Junta Departamental para explicar la situación contractual actual de la IMM con la empresa concesionaria.
Para los ediles, hubo instancias de negociación entre la comuna capitalina y la empresa que se realizaron "a espaldas" del legislativo comunal.
Desde el año 2000, cuando fue adjudicada la concesión a Carmitel, la empresa modificó tres veces el contrato con la IMM, argumentando dificultades sobre todo después de la crisis de 2002.
La última vez, según el edil Alvaro Viviano, con tres graves vicios.
El curul nacionalista dijo que en julio de este año la empresa firmó con la intendencia una nueva modificación del contrato sin tener autorización previa del Tribunal de Cuentas, ningún aval financiero de la empresa, y sin considerar a la Junta Departamental, que nunca aprobó ese contrato.
Para Viviano, la IMM no puede seguir buscando relaciones que "emparchen" los problemas financieros de la empresa. En ese sentido, sostiene que debe rescindir el contrato y hacer un nuevo llamado a licitación.
Se estima que en 15 días el jerarca estará presente en la Junta, en compañía del abogado Diego Silva Forné, director interino de Jurídica.
Es muy poco atractivo
Las obras en el Hotel Casino Carrasco son consideradas fundamentales para la recuperación financiera de los casinos municipales, que en el último año generaron un déficit de $ 144.000.000. Esa sala de juegos es la que más pérdidas genera, según los balances, no solo por una inadecuada estructura de negocios, sino también por lo poco atractiva para el público debido al estado del edificio, tapeado y en obras. El intendente Ehrlich inició un plan de negocios para cambiar la situación.
Cronologia
El Hotel Carrasco se comenzó a construir en 1912. Dos años después se suspendieron y fueron asumidas en 1915 por la IMM. Abrió sus puertas en 1921.
La Intendencia de Montevideo lo cerró en 1997 y convocó a una licitación para reacondiconarlo.
La concesión fue adjudicada a Carmitel en el 2000, por 30 años.
Las obras comenzaron en el 2001 y se interrumpieron en octubre de 2002 por dificultades financieras de Carmitel derivadas de la crisis financiera.
Entre octubre de 2002 y julio de 2003 la empresa y la comuna negociaron modificaciones al contrato original. Se retomaron las obras, pero sin un aval financiero.
El 20 de octubre, en la Junta Departamental, Ricardo Ehrlich dio el "ultimatum" para que la empresa presente un aval financiero.