Un nuevo elemento de tensión se sumó en las últimas horas en el conflictivo relacionamiento entre los médicos y el Ministerio de Salud Pública. En medio de una huelga en los hospitales que amenaza con prolongarse, la cartera comenzó a enviar telegramas colacionados para rescindir los contratos de más de dos mil médicos tercerizados y establecer nuevos acuerdos laborales. Se trata de profesionales que trabajan en las áreas críticas de los hospitales: CTI, emergencias, blocks quirúrgicos, pediatría y ginecología.
Los médicos han tomado como una "declaración de guerra" la decisión del Ministerio. Los contratos vencen a mitad de noviembre y la cartera pretende evitar su renovación automática. La intención de las autoridades es que los especialistas firmen un contrato transitorio hasta el 31 de marzo, para luego pasar a ser "presupuestados".
Pero los médicos pretenden que los contratos se renueven por otro año, con el fin de garantizar un período más largo de negociación. Los llamados "incentivados" temen que la presupuestación les determine rebajas salariales. Si bien las autoridades del MSP anunciaron que en la mayor parte de los casos no habrá disminuciones, han admitido que existirá una "redistribución" de los "incentivos" que actualmente perciben en función de un nuevo modelo asistencial.
Si no se produce un giro en las negociaciones, los especialistas no descartan considerarse "despedidos" por el Ministerio y dejar de concurrir a los hospitales a partir del 15 de noviembre. Esta situación se produjo en 2002, cuando el entonces ministro Alfonso Varela denunció los contratos por telegrama, para evitar la aplicación de una cláusula que determinaba una actualización de los salarios por el 100% del IPC. En ese año, se suspendieron las cirugías no urgentes en varios hospitales y en el Pereira Rossell llegaron incluso a suspenderse los partos.
"Comunico no renovación automática al vencimiento del plazo contractual pactado", es el texto que comenzaron a recibir en las últimas 48 horas en sus domicilios los contratados. "Esto es una ruptura de las negociaciones. Se habla de deponer las armas y se nos hace una verdadera declaración de guerra", comentó a El País uno de los delegados del Plenario de Sociedades Científicas, Julio de Fuentes. "Estábamos negociando. En la última reunión que tuvimos habíamos propuesto renovar los contratos por un año. Si nos poníamos de acuerdo en las condiciones de los nuevos contratos antes de ese lapso, estábamos dispuestos a rescindir los actuales. Pero nunca nos dijeron que no. Nos contestaron a través de los telegramas", agregó.
El profesional admitió que los médicos podrían considerarse "despedidos" y retirarse a sus domicilios, lo cual acarrearía una gran distorsión salarial. Pero además recalcó que el convenio-marco del que dependen los contratos determina renovaciones anuales, por lo cual la cartera se expone a "miles" de demandas.
"Esta es la misma película que vimos en el gobierno anterior", apuntó de Fuentes. Los "incentivados" además declararon sus cargos "en conflicto", con lo cual no podrían ser ocupados por otros agremiados.
LOS SUMERGIDOS. También en otros sectores médicos se compara la actitud de las actuales autoridades con las de otros gobiernos. Es el caso del dirigente que representa a los profesionales "sumergidos" Daniel San Vicente, quien objetó que el MSP esté descontando los salarios de los médicos que hicieron paro. "Es un tipo de represalia que ni siquiera se hizo en las anteriores administraciones. Es algo que se negociaba al final de los conflictos. Es una actitud totalmente temeraria por parte del Ministerio", apuntó el miembro del Ejecutivo.
Como si faltaran elementos de disgusto de cara a las asambleas de hoy, los médicos no han cobrado el incremento otorgado en setiembre. Dirigentes del SMU recibieron la información de que el dinero no estuvo disponible por un "problema de liquidación", que habría sido solucionado.
Si hoy no llega una nueva propuesta del gobierno parece muy difícil que se levante una huelga, que ya lleva una semana. Con todo, ayer, se produjeron contactos entre el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar, jerarcas del MSP y del SMU. Baráibar explorará hoy con sus pares de Salud la posibilidad de elaborar una contrapropuesta que pueda ser mejor bienvenida por el gremio.