San José - El cantautor español Joaquín Sabina, quien recientemente lanzó al mercado su disco "Alivio de luto" luego de tres años de ausencia, confesó que está loco por volver a los escenarios, en una entrevista que publica hoy el diario "La Nación".
No tenía muchas ganas de enfrentarme al público ni de enfrentarme a todas las cosas que conlleva el oficio de cantar. Me animaron los amigos, salí de una pequeña depresión, y descubrí que estoy loco por volver otra vez a la carretera , aseguró el cantante.
Sabina prepara una gira que comenzará el próximo viernes en España, para presentar su más reciente material con el que se reencontrará con sus seguidores tras su anterior disco, "Dímelo en la calle", publicado en 2002.
"Son tres años en los que he estado escribiendo libros volviendo a esa que es mi primera vocación: escribir. Hice un libro de sonetos, otros que andan por ahí y uno que está en la imprenta", confesó el artista andaluz.
Sabina reconoció "que al menos en dos años tenía la guitarra al lado del escritorio y no la agarraba para nada".
El cantante aseguró que su nuevo trabajo cuenta lo que ha vivido en estos tres años de ausencia, por lo cual "quería un disco que fuera al hueso, lo esencial, a la crónica de esos tres años en los que había estado fuera de circuito: contar que de esas situaciones también se sale".
Sabina dijo está preparando el repertorio para su gira, por lo cual "estoy aún con el miedo previo", pues "el principal temor que uno tiene es a no disfrutarlo".
Consultado sobre el rápido éxito de su disco, que ya es número uno en España y Argentina, Sabina dijo que "eso da más miedo aún, porque quiere decir que la gente espera cosas de uno".
"Uno no se encuentra, ni ahora ni nunca, a la altura de esas expectativas, pero esas expectativas sí maquillan el corazón", añadió.
Según el artista, "después de tres años de no enfrentarse a ese agujero negro, furioso y feroz que es el público delante del escenario, uno no sabe si está a punto para recibir ese tipo de descarga de energía tan fuerte", puntualizó.
EFE