Mar del Plata amanece con vestigios de batalla campal

| El gobierno argentino, que se hará cargo de los daños, defendió la acción de la policía, pese a demoras en represión

MAR DEL PLATA |

AFP y LA NACION/GDA

La oleada de protestas en Argentina contra la presencia del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, sacudió Mar del Plata, sede de la IV Cumbre americana y otras 200 ciudades del país, donde grupos radicalizados provocaron brotes de violencia.

Mar del Plata amaneció ayer con los vestigios de una batalla campal que el viernes enfrentó a militantes radicalizados con la policía, a unos 600 metros del exclusivo hotel Hermitage donde se inauguraba la IV Cumbre de las Américas, con la presencia de 34 gobernantes americanos, incluido Bush.

Locales incendiados, vidrios rotos y muebles destrozados generaban ayer el lamento de los comerciantes. Estos fueron las principales víctimas de los destrozos que unos 300 activistas de ultraizquierda, con las caras cubiertas, provocaron en línea recta de unas 16 cuadras.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, defendió ayer el accionar de la policía pese a que no actuó hasta 40 minutos después de iniciados los desmanes. Las fuerzas de seguridad actuaron con el objetivo de "morigerar los conflictos", dijo Fernández que agregó que por estos incidentes fueron detenidas 64 personas.

El ministro calificó de "estupidez" la versión periodística que ayer señaló que el gobierno no se enteró de los incidentes hasta media hora después. Los vecinos y comerciantes de Mar del Plata criticaron duramente la demora policial, pese que en esa ciudad balneario había más de 7.000 efectivos custodiando el desarrollo de la Cumbre.

"Hubiésemos sido mucho más felices si no hubiese habido ningún desmán, pero hemos logrado reducirlo a su mínima expresión y ahora tenemos que dar solución a los afectados y dar por terminado este asunto", agregó el ministro.

El gobierno responsabiliza por los desmanes al grupo trotskista Quebracho, pero también participaron otras dos agrupaciones de ultraizquierda: Atahualpa y Partido de la Liberación, además de anarquistas. Algunos estaban preparados para todo y durante el enfrentamiento con la policía se los pudo ver con máscaras de oxígeno para protegerse del gas lacrimógeno. La mayoría cargaba pesadas mochilas con bombas incendiarias, morteros y piedras.

COSTOS. El ministro del Interior aseguró ayer que el gobierno se hará cargo de los costos por la destrucción de los locales, tanto en Mar del Plata, como en Buenos Aires y otras ciudades donde se produjeron incidentes.

Los marplatenses que temprano este sábado se dirigían a la costa atlántica para disfrutar de una jornada soleada y templada contemplaban asombrados los destrozos registrados a lo largo de la céntrica Avenida Colón.

Una filial del Banco Galicia quedó reducida a cenizas en lo que fue el edificio más afectado por los incidentes.

También sufrieron severos daños las instalaciones de las empresas CTI Móvil, Telefónica, Movistar, DirecTV y otros de capitales locales, algunos de los locales fueron saqueados por los manifestantes.

Los daños se produjeron pese a que los empresarios del balneario atlántico habían tapiado las fachadas semanas atrás por temor a incidentes.

Los atacantes se habían desprendido de una manifestación de unos 10.000 militantes de izquierda que se había desarrollado en forma pacífica, en repudio a Bush.

OTRAS CIUDADES. También en el centro de Buenos Aires, al cabo de una marcha que congregó a unas 10.000 personas, quedaron detenidas ocho personas de agrupaciones piqueteras, sociales y partidos de izquierda radicalizados que repudiaban la presencia de Bush en Mar del Plata.

Una treintena de manifestantes encapuchados se desprendió de la marcha central, arrancó baldosas de las aceras y las arrojó contra las vidrieras blindadas de la sede del estadounidense BankBoston, que quedaron destrozadas, mientras otros arrojaron pintura y petardos contra la sede del HSBC, de capitales británicos.

En tanto, algunos rompieron una vidriera de un local de la cadena de comidas McDonald’s, mientras que otro grupo destrozó las vidrieras de una sede de la competidora Burger King.

Fue el único incidente en la capital argentina en una jornada plagada de actos, cortes de calle, huelgas y marchas y todo tipo de expresiones contra Bush, que se extendieron a casi todas las provincias del país.

En la provincia de Neuquén (sur), la policía reprimió con gases y balas de goma a un grupo de manifestantes que arrojó huevos y piedras contra un local de la cadena de alquiler de videos estadounidense Blockbuster.

Burló la seguridad

MAR DEL PLATA n Una mujer que paseaba con su bebé de once meses en un carrito burló la custodia de la CIA y de la policía argentina y logró exhibir un cartel ante el hotel donde se desarrollaba la IV Cumbre de las Américas, con la leyenda "Paz y libre determinación para los pueblos".

La mujer, que fue identificada como Rafaela, es una vecina que vive dentro de la denominada "zona de exclusión" del centro de Mar del Plata.

Abogada y de 33 años, Rafaela logró exhibir el cartel justo cuando pasaba el presidente estadounidense George W. Bush.

La mujer dijo luego a los medios que no se trató de una protesta, "sino de un reclamo". ANSA

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