Se está haciendo carne en el Frente Amplio la palabra renuncia. Ya han quedado atrás aquellas de "estudio", de "profundidad", de "progresismo". Ahora la palabra que reina es "renuncia". No hace muchas semanas cuando el Presupuesto de la Nación llegó al gobierno, el piso se movió con gran ruido, y el ministro Astori apareció como renunciando, pues así lo hicieron saber fuentes allegadas. Han pasado algunas semanas. El tema es el valor del dólar. Si hay o no hay atraso cambiario. Si sigue bajando o hay que mantenerlo o sostenerlo. Y entonces aparece el ministro Mujica, quejándose porque dice que así no se puede cumplir con las promesas de país productivo y aun reconociendo el berenjenal en que se manejan sus "correligionarios" en el Ministerio de Economía, anunció que si no hay un arreglo, se va para su casa. La renuncia es la gran carta de cada uno de los jefes de los varios partidos que conforman el partido de gobierno. Después, todo se arregla.