"Sindicatos compañeros"

El clima de conflictividad gremial que vive el país se está poniendo espeso. Los médicos y funcionarios de la salud ingresaron a una fase de huelga por tiempo indeterminado en el marco de un enfrentamiento agudo con la señora Ministra de Salud Pública, que consideran indecorosos los aumentos salariales ofrecidos. Los funcionarios públicos agrupados en COFE también han declarado la guerra porque el Presupuesto no contempla sus aspiraciones. El problema afecta a diferentes servicios estatales, destacándose el efecto nocivo que causa en el Poder Judicial, a poco tiempo del comienzo de la Feria Judicial Mayor. Los bancarios comienzan sus movilizaciones el lunes. No se han puesto de acuerdo con la banca privada sobre a quién se puede acudir para llenar puestos de trabajo, y se amenaza también extender las medidas de hostigamiento y de fuerza a la banca estatal.

A ello debe agregarse la falta de acuerdo entre las cúpulas sindicales y empresariales sobre puntos sustanciales de la ley de fueros que está a consideración del Senado, el cual no se sabe para dónde va a salir y según sea su decisión, cómo pueden reaccionar los dirigentes del Pit-Cnt.

Todo hace prever un fin de año a toda orquesta. Los "sindicatos compañeros" apéndices de la fuerza política instalada en el gobierno desde siempre, no comprenden que cuando se tiene la responsabilidad de administrar los dineros públicos, la escasez obliga a dar lo que hay, no lo que se reclama, y que las promesas de las campañas electorales no son otra cosa que instrumentos generadores de esperanzas sin sustento que sirven para el enganche de los ilusos. El orden de exposición del programa de conflictos que ya está aprobado y de los puntos que probablemente se le incorporen, no significa darle más importancia a unos que a otros. Resentir el funcionamiento de la salud pública, que atiende a la gente de menores recursos, puede ser un delito. La perturbación en el funcionamiento de la Justicia agrava un reflejo de mala imagen que estamos impartiendo al exterior desde hace mucho tiempo, y puede provocar serios problemas en casos urgentes como son los de violencia doméstica y pensiones alimenticias, por ejemplo. Lo propio puede decirse de la distorsión en la actividad bancaria, prevista como de mediano plazo, determinante de más que molestias, paralizaciones de la actividad económica del país siempre más perjudicial para los trabajadores que para los empresarios.

Los "sindicatos compañeros" deben tomar conciencia de lo que significa ser gobierno.

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