Ian Spelling | servicio exclusivo "hollywood watch"/the new york times
No hay duda de que las películas que realmente me interesan en lo personal están en el área independiente" dice John Hurt. "Pero de vez en cuando llega algo de los estudios que encuentro fascinante".
"Mi criterio siempre ha sido que las cosas deben tener la oportunidad de lograr éxito en el nivel al que están dirigidas" dice el laureado actor británico. "Cuando llega algo como eso, es un placer, como sucedió con Hellboy (2004). Guillermo Del Toro tiene la cruza perfecta: participó en la cinematografía independiente antes, narró una historia fascinante con Hellboy y, al mismo tiempo, conoce las dimensiones de hacer una película de estudio".
"Y es lo mismo con La llave maestra".
Es una película (que hoy se estrena en Montevideo) de suspenso sobrenatural para personas pensantes. Kate Hudson interpreta a Caroline, trabajadora asistencial que atiende a Ben (Hurt), quien quedó inválido y mudo debido a una embolia. Ben y su esposa (Gena Rowlands), frígida emocionalmente, viven en una derruida mansión situada en las afueras pantanosas de Nueva Orleans. Cuando Caroline usa una llave maestra para revisar la casa, descubre secretos —basados en el vudú y en antiguos actos maléficos— que deberían haber permanecido ocultos para siempre.
La película esta dirigida por Iain Softley, cineasta británico entre cuyos créditos figuran Backbeat (1994), Las alas de la paloma (1997) y K-Pax (2001). El guionista, Ehren Kruger, es un especialista en el género que ya había escrito Scream 3 (2000), La llamada (2002) y La llamada 2 (2005).
"Fui a tomar un café con Iain en Londres" recuerda Hurt, entrevistado por teléfono desde su casa en Londres. "Me dijo lo que quería hacer con la película y le dije: ‘Bueno, eso suena muy interesante. Me gustaría mucho ser parte de ella’".
"El respondió: ‘¿Entiendes que no vas a hablar?’" continúa el actor. "Y le dije: ‘Desde hace años he estado buscando un papel en el que no hable’".
"Estoy bromeando", agrega. "Pero es cierto. Ben apenas habla en la película y, cuando lo llega a hacer, lo hace en forma distorsionada. En términos de publicidad es muy difícil hablar de ello, pues no se trata de revelar ningún aspecto del suspenso. Así que toda la película fue un numérico difícil".
"Sí puedo decirle esto: Es interesante interpretar a un personaje que apenas habla," afirma Hurt. "Es interesante en la medida que, mientras menos equipo tenga uno, es más fascinante resolver el problema. Fue algo así como hacer El hombre elefante (1980): tenía que encontrar otras maneras de trasmitir las emociones".
Dice que le ayudó mucho tener a su lado coprotagonistas del calibre de Rowlands y Hudson. Gran parte de la reacción del público a su personaje, agrega Hurt, depende de sus reacciones y su interacción con él.
apoyos. "Trabajar con Gena es algo que quería hacer desde hacía mucho tiempo", dice Hurt. "Así que se me cumplió un deseo. Es una actriz maravillosa y yo estaba emocionado de poder hacer escenas con ella. Y quedé profundamente impresionado por Kate, tengo que decir. Pensaba que ella era maravillosamente estable y efectiva en su actuación y también en la película hizo un excelente trabajo".
Las películas de suspenso son en extremo difíciles de lograr, por decir lo menos. Hay muchos elementos que deben conjugarse en la misma para que esta rezume atmósfera y produzca sobresaltos. Hurt considera que Softley se portó a la altura, pero entiende que los cinéfilos emitirán el fallo definitivo.
"Yo estoy muy cercano a la película," admite, "pero muchos amigos míos ya la han visto, y parece que todos gritan en el momento justo y sienten lo que deben sentir en los momentos precisos."
"No es una película de horror," advierte. "No lo es. En realidad es de suspenso y de miedo. Alguien la describió como una pieza de cámara con tonos sobrenaturales, y creo que me apegaría a esa descripción."
La carrera de Hurt abarca más de 40 años y, junto con películas prestigiosas tales como The Naked Civil Servant (1975), Expreso de medianoche (1978), 1984 (1984) y Rob Roy (1995), ha actuado en muchas aventuras de ciencia ficción, películas de horror y de suspenso. Quizá siga siendo conocido como el hombre al que le salió del pecho un monstruo en Alien (1979), pero también es veterano de SOS hay un loco en el espacio (1987), Frankenstein, perdido en el tiempo (1990), Contacto (1997), Almas perdidas (2000), Harry Potter y la piedra filosofal (2001) y de V for Vendetta, aún por estrenarse.
"Como dije antes, si pienso que algo tiene la posibilidad de funcionar en el nivel para el que está destinado, entonces me fascino de inmediato", dice Hurt. "Pues cualquier cosa es fascinante cuando está sucediendo, cuando está funcionando. Yo no buscaría ciencia ficción u horror en particular, pero por lo demás no sé muy bien qué buscar, en realidad".
"Si observa todas mis películas, verá que están en áreas por completo diferentes", concluye. "Y no veo por qué tenga eso que cambiar".