Corresponsal
en Washington
"Creo que estas cumbres sirven para buscar un diálogo entre los distintos jefes de Estado y para poner a América Latina en el centro de la agenda mundial". Con esta frase abrió la charla el flamante presidente del Banco Interamericano de Desarrollo,
el colombiano Luis Alberto Moreno, durante una almuerzo con el Grupo de Diarios de América (al que pertenece "El País"), horas antes de tomar el avión para estar presente en Mar del Plata.
—¿Se podrá llegar a criterios comunes camino a esta reunión de la OMC ?
—En ese sentido, sí. El grupo de los 20 liderado por Brasil y la mayoría de los países latinoamericanos acompaña. Lo que piden estos países es la reducción de los subsidios agrícolas que tanto impactan en nuestras economías. Creo que tenemos que apostarle al éxito de esa ronda. Es fundamental para nuestras economías.
—¿Espera que la cumbre se convierta en un enfrentamiento entre Bush y Chávez?
—En estas reuniones lo importante es encontrar lo que nos une y no lo que nos separa. Todo lo que se ha hecho es para encontrar puntos de consenso, es bueno para América Latina que haya una buena Cumbre.
—¿Es optimista entonces sobre el resultado?
—Al margen de los titulares que pueden llevar por otros caminos, creo que las tendencias en América Latina son buenas. Las economías están bien, tenemos tres años de crecimiento económico, lo que no se ha visto en forma consecutiva en muchos años. Veo equipos económicos en todos los países que son muy, muy buenos. Y la economía mundial va bien. Así que creo que tendremos otro par de años más de crecimiento positivo y eso es una muy buena noticia para América Latina.
—¿Desde el punto de vista del banco, qué espera de la Cumbre?
—Primero hablar sobre las distintas actividades que tiene el banco en cada país. Aparte están las remesas, que se han convertido en una fuente de ingreso muy importante para Latinoamérica. No es igual para todos los países, pero las remesas en estos momentos sobrepasan el total de inversión extranjera directa, más la ayuda extranjera. En México, por ejemplo, en los primeros nueve meses de este año, ya hay casi 20 mil millones de dólares de remesas.
—¿El BID está prestando especial atención a este tema?
—No olvide que lo que aquí llaman la "nación hispánica", que conforman los latinos que viven en los Estados Unidos, son casi 800 mil millones de dólares como capacidad de compra y si se tomara como producto bruto sería la economía latinoamericana más grande. Son un factor político importante, están enviando a nuestros países muchísimo dinero y creo que sobre eso se puede construir muchísimo.