Daniel Herrera Lussich | Washington (Corresponsal)
Finalmente el próximo fin de semana la Oficina del "Ombudsman" del Banco Mundial, que envió una misión a Uruguay hace un mes para analizar en el terreno los problemas surgidos por planteos argentinos contra la instalación de las plantas de celulosa de Botnia y Ence en Río Negro, dará a conocer el informe final oficial sobre el tema. Y exactamente en treinta días se difundirá el "Estudio de Impacto ambiental acumulativo", es decir el análisis sobre los efecto sumados de las dos plantas, Botnia y Ence en la región, realizados por técnicos del organismo financiero internacional.
Como se recordará el presidente Néstor Kirchner, por medio del embajador argentino ante la Casa Blanca, José Bordón, hizo llegar una carta reclamando la suspensión de créditos solicitados por Botnia (Finlandia) y Ence (España) ante la Corporación Financiera Internacional.
También en visita del gobernador de Santa Fe, Jorge Busti, al organismo financiero y a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA, manifestaciones públicas desde el canciller Rafael Bielsa a gente de provincias, sumaron voces contra la construcción de las plantas alegando efectos ambientales en la zona y en el río Uruguay.
La Oficina del Ombudsman en Washington, que dirige con plena autonomía del Banco Mundial y la CFI, la Sra. Meg Taylor, se anuncia que emitirá un dictamen hablando de las estrategias de mitigación ante eventuales consecuencias ambientales. Todo se ajustará a la realidad que observaron los tres miembros de la misión "in situ", en las zonas donde se proyecta construir las plantas de celulosa y las conclusiones a las que arribaron luego de conversar con técnicos, vecinos y autoridades en la región, tanto de costa uruguaya como argentina. "Se realizó un relevamiento completo de todos los aspectos, sumando datos de la construcción, los informes existentes, la voz de la gente y demás aspectos para completar el informe que verá la luz entre cinco y siete días", explicó a El País ayer, un alto vocero en Washington. La Corporación Financiera Internacional, miembro del Grupo del Banco Mundial, que realiza actividades de inversión y asesoría en todo el mundo, envió a su vez otra misión a Uruguay, independiente de la anterior, para cerciorarse de que los proyectos de Botnia y Ence respetan estrictamente las normas ambientales y sociales.
Las conclusiones del "Estudio de Impacto Ambiental Combinado", llevado adelante por especialistas del más alto nivel internacional, técnicos de los más diferentes lugares del mundo, se asegura que tomarán estado público a fines de noviembre.
Pese al hermetismo que rodea a la gente del Banco Mundial y de la CFI sobre la impresión que lograron luego de sus recorridas por Río Negro y las costas del río Uruguay, fuentes dignas de absoluta confianza indicaron que "los estudios realizados con anterioridad por los finlandeses y españoles representan una absoluta garantía de que si plantearon los proyectos y solicitaron créditos complementarios para la construcción de las plantas de celulosa, no se corren riesgos ambientales en la región".