Carlos Santana, el chamán de la guitarra eléctrica, cierra una trilogía discográfica con All that I am, su nuevo lanzamiento, que acaba de salir a la venta internacionalmente.
El músico de origen mexicano declaró que su nuevo disco cierra un tríptico musical cuyas dos primeras partes fueron el superexitoso Supernatural (una troja de Grammys y más de 20 millones de unidades vendidas) y Shaman. Tal como las dos primeras entregas, también All that I am apela a la fórmula "Santana+invitado estrella" para asaltar las listas de ventas.
Lejos de las extravagancias musicales de los años setenta —cuando fusionaba la potencia del rock con la sensualidad y el swing de los ritmos afrolatinos— Santana hoy se mueve cómodamente entre el rock de FM más pasteurizado. Las críticas que ha recibido por ellos lo tienen sin cuidado. "No le tengo miedo a lo comercial. Entre Clive (Davis, productor) y yo corre una energía muy especial. El fue una de las pocas personas que entendió lo que yo deseaba hacer con mi música desde los comienzos de mi carrera y nunca dejó de creer que podríamos darle al mundo algo más que puro entretenimiento y diversión. La música que Clive y yo ponemos en nuestros discos tienen como propósito fundamental hacer algo mejor del universo en el que nos ha tocado vivir. Y no me interesa la opinión ajena. Me interesa que lo que yo haga beneficie a la gente".
La lista de invitados para el nuevo disco de Santana incluye a algunos de los nombres más probados y exitosos del mercado musical estadounidense. En Just feel better, Santana recibe a Steven Tyler de Aerosmith. En Cry baby cry, los convidados son la joven cantante de soul Joss Stone y la estrella de ‘dancehall’ y rap Sean Paul. En I am somebody, Will I Am, de los Black Eyed Peas aporta rimas, mientras que en My man, Big Boi hace lo propio y Mary J. Blige pone su caudalosa y sinuosa voz.
Pero también hay lugar para combinaciones algo más jugadas, como la unión entre Santana y la banda de origen senegalés Toure Kunda en Con Santana. O la presencia del guitarrista de ‘pedal steel’ Robert Randolph en Twisted, canción en la que también participa el guitarrista de Metallica Kirk Hammet. "Gracias a Dios he podido trabajar con gente como Eric Clapton o Plácido Domingo y ahora tengo a todos estos invitados. Este disco es como un bufé donde hay experiencia para todos", le dijo el músico a la prensa internacional con motivo del lanzamiento de su nuevo disco.
DREXLER. El año pasado, Santana estuvo involucrado en la polémica suscitada a partir de la negativa de la producción televisiva del show de los Oscar de que Drexler interpratara él mismo la canción nominada, Al otro lado del río. En una rueda de prensa que Santana ofreció en México, se refirió al asunto: "Yo toco con quien me pongan adelante, sea Plácido Domingo, Enrique Iglesias o un burro. Lo positivo de todo esto fue que él ganó y que por primera vez se lucieron tres latinos: un español, un mexicano y un uruguayo. Si por mí fuera, si yo tuviera ese poder decisión, la hubiese tocado el propio Drexler, pero no es así".
Y como para dejar bien claro que no le importa la opinión ajena, Santana también se refirió al hecho de que en la ocasión de interpretar la canción de Drexler luciera una camiseta con una gran estampa del Che Guevara, algo que despertó la ira de los exiliados cubanos en Miami: "Me puse esa camiseta porque la canción habla de él. Yo siento que es imprescindible que existan un Che, un Comandante Marcos, un Zapata. Ojalá que en el futuro no sea necesario que ellos tengan que matar. Creo, en el caso puntual de Marcos, que se trata de un héroe. ¿Alguien ha estado en Chiapas? Ahí hay un olor a pobreza que es terrible. En algunas ciudades, los perros comen mejor que los habitantes de Chiapas".
Luego de la trilogía "comercial", Santana anuncia discos más crudos: "Tengo ganas de empezar a hacer música de garage. Juntarme con músicos mucho más jóvenes, de 17, 18 años. No me importaría que carezcan de técnica, pero sí quisiera que tocaran con furia", dijo el legendario guitarrista, quien ya se embarcó en una gira internacional para promover All that I am y que, según la prensa argentina, tocaría en Buenos Aires el año próximo.
Palabras de un hippie idealista y solidario
Si bien lo más sobresaliente de su trayectoria ha sido su muy personal estilo guitarrístico, a Santana lo acompaña desde hace muchos años la imagen de alguien comprometido espiritualmente. El guitarrista invoca a menudo a un Dios indefinido y muy ‘new age’ en entrevistas, letras y títulos de canciones.
Su nuevo disco no escapa a la norma: "Le puse ese título porque para mí es importante compartir con la gente que somos espíritus multidimensionales, que estamos hechos de luz y que tenemos la misma luz que Dios le puso a Jesucristo, Buda, Alá y el Papa. Por ejemplo, ser mexicano o colombiano es como decir soy una jirafa o un leopardo en un zoológico. ¡No! Yo soy todo el zoológico y tú también. Por eso el disco se llama Todo lo que yo soy".
Perteneciente a la generación de Woodstock, Santana sostiene, contrariamente a la opinión generalizada, que ella no fracasó: "Para nada. Esos ideales siguen vigentes. Hoy el mundo es más solidario. Hasta alguien como Bill Gates hace obras de beneficiencia. Reconozco que muchos hippies se vendieron, gente que en su momento fue oportunista y se dejó el pelo largo para poder tener muchas relaciones sexuales y comer gratis. Pero yo soy la prueba de que, como generación, no fallamos. Acá estoy. Vivo y tocando, pensando en el futuro. Eso es lo mejor, pensar para adelante y en poder trabajar con gente como Desmond Tutu o el Dalai Lama, gente que ha ganado premios Nobel. Sueño con realizar conciertos para unificar las mejores mentes del mundo y desarrollar un nuevo futuro para el planeta, usando la música como filosofía".