Algo más de 800 autos que varias firmas importadoras pretendían importar al mercado local procedentes de Brasil están detenidos en el puerto de Montevideo por una confusa situación generada a raíz de divergencias entre las empresas y la Dirección Nacional de Industria (DNI) que parece mostrar, además, la existencia de prácticas anticompetitivas entre los privados.
El problema se suscita porque la DNI se niega a emitir más habilitaciones para que los vehículos ingresen al país sin pagar aranceles porque entiende que ya concedió todas las que corresponden a la importación de automóviles desde Brasil (6.000 al año que se pueden traer exentos de tarifas aduaneras) pese a que solamente se concretó la importación de 5.500 unidades.
Ese cupo se distribuye a través de acuerdos privados entre distintas empresas y las habilitaciones tienen una vigencia de 90 días, transcurridos los cuales son revocadas.
Miguel Mariatti, director de Industria, dijo a El País que "no es un problema nuestro, es un problema de ellos (los privados) que pidieron habilitaciones que no utilizaron y algunos están sentados arriba de ellas para bloquearse entre sí". Según Mariatti, el problema se solucionaría rápidamente si las terminales brasileñas redistribuyeran entre las distintas marcas los cupos. Una fuente privada admitió que hay casos de importadores que solicitan más habilitaciones de las que pretenden realmente utilizar. Pero la posición de la Asociación Comercial Automotor del Uruguay es que la Dirección de Industria debería permitir el ingreso de los vehículos si por estos se abona un arancel del 6,9%, como está establecido para aquellas unidades que exceden el cupo desgravado, dijo a El País su presidente, Johny Lindner, también gerente de Julio César Lestido (Volkswagen). En el puerto hay por lo menos 800 unidades detenidas de General Motors, Volkswagen y otras marcas y hay otras en camino, señaló. Aseguró que "es inminente la escasez de autos, por lo que necesitamos una definición".
El problema se genera porque como no consta que se haya concretado efectivamente la importación de todo el cupo, la DNI no puede acceder al arancel que los importadores están dispuestos a pagar. "Es verdad que la redacción del convenio bilateral con Brasil está mal y la queremos cambiar. No queremos trancar por trancar", aseguró. Una fuente privada dijo que un importador trajo varias decenas de camionetas para alquilar a un organismo público, se acerca la fecha convenida de entrega y el operador teme un juicio. Esa fuente aseguró que al no liberar las habilitaciones, Uruguay está intentando presionar a Brasil para que este acceda al ingreso de tractocamiones armados por la empresa Nordex. Sin embargo, Mariatti dijo que los asuntos no son vinculables y aseguró que es optimista que se obtendrá el ingreso sin arancel de 800 de esas unidades por año al mercado norteño.
"Entre enero y setiembre el 66% de los autos vendidos en Uruguay tuvieron origen brasileño", dijo Lindner. Se calculaba hasta este episodio que de las 15.000 unidades 0 kilómetro a comercializarse este año, 9.000 vendrían de Brasil.