Una voluminosa lista de críticas y dudas sobre la reforma de la salud y el proyecto presupuestal volcaron el miércoles los senadores de la oposición durante la comparecencia del equipo del Ministerio de Salud en la Comisión de Hacienda.
Uno de los legisladores más críticos fue el ex ministro de Economía, Isaac Alfie, quien incluso pareció acusar al director general de Secretaría del MSP, Daniel Olesker, de un cambio de discurso. El senador quincista dijo que el Ministerio está creando, "en medio de las dificultades que Salud Pública tiene para remunerar", 277 cargos con un sueldo nominal de $ 5.500 por mes. "Parecería entonces que sería mejor dedicar estos recursos no para crear cargos, sino para complementar lo que hoy existe", apuntó.
Pero, luego, en alusión al pasado de Olesker como asesor de los gremios de la salud, el ex ministro de Economía le dijo: "recordará además que venía día tras día a explicarme por qué se podía pagar $ 2.000 y $ 2.500 a todo el mundo, pero ahora no puede dar $ 100 de aumento. Pues bien, se habla de $ 5.500, cuando se está reclamando mucho más". El senador quincista objetó la creación de 390 cargos en total y que se eliminen 18 cargos técnicos de "alta prioridad" para crear 19 de confianza.
En cuanto a los artículos que crean el Sistema Nacional de Salud, Alfie volvió a reiterar que son "inconstitucionales", ya que en leyes presupuestales no se pueden hacer modificaciones de la seguridad social. Por otro lado, el senador dijo que varios artículos del presupuesto del MSP vuelven al "concepto de Estado empresario, es decir a algo que sabemos que ya fracasó aquí y en todos los lados del mundo, incluso en los regímenes más centralizados y rígidos".
BLANCOS. Otros legisladores que explicitaron múltiples reparos fueron los nacionalistas Luis Alberto Heber y Alberto Gallinal. El senador herrerista, además de advertir sobre la posibilidad de una "corrida" del sector público al privado, calificó al proyecto de "voluntarista". Planteó que el cálculo de los costos del sistema "es un gran signo de interrogación" y que la intención de "orientar" el gasto a través de un Fondo Público Obligatorio tiene "un contenido totalitario". Por otra parte, Heber dijo que de acuerdo al propio MSP para lograr que los hospitales pudieran competir en igualdad de condiciones con las mutualistas el sector estatal requeriría U$S 250 millones en el quinquenio, pero el presupuesto solamente destina U$$ 50 millones en el lustro.
Por su parte, Gallinal dijo que si bien hay objetivos del Sistema Nacional que los blancos comparten, hay muchos elementos que generan temor. El senador de Correntada Wilsonista planteó que el Fondo —que concentrará todos los dineros que hoy se gastan en la salud— puede convertirse en un "monstruo" que puede volcarse en contra del sistema y ser su "partida de defunción". Gallinal planteó sus reparos en cuanto a la solvencia del Fondo para pagarle a las instituciones.
Sin embargo, Olesker respondió que en Uruguay ya el Estado maneja centralizadamente más de la mitad del dinero que se gasta en la salud: unos U$S 600 millones (U$S 300 millones a través del presupuesto del Estado, U$S 200 millones por el sistema Disse y U$S 100 millones por el Fondo Nacional de Recursos). Por su parte, el subsecretario Miguel Fernández Galeano marcó que durante la crisis, "cuando se rompió la cadena de pagos", el único organismo que siguió pagando "religiosamente" fue el BPS, a través de Disse.
El equipo del MSP confirmó que entre abril y mayo elevará al Parlamento el proyecto de ley del Seguro Nacional de Salud. Por último, Olesker también informó que el aporte a la salud va a ser un "componente" o una "alícuota" del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas.