A causa de un un infarto acaba de dejar de existir una de las glorias equinas vivientes que tenía nuestro elevage: la yegua Topacio.
Fue uno de esos animales en los que los criadores uruguayos podían inspirarse, mirando con fe hacia el futuro, buscando hechar bases para afianzar la industria del pura sangre de carrera.
Topacio tenía 19 años. Era hija de Snow Satyr y Tajuela, perteneciente a una clásica línea materna argentina, la misma de la notable Tostada, de Triplicador, y más recientemente Tapatío, entre muchos otros.
Tras varias presentaciones sin ganar, Topacio comenzó a dar pauta de sus cualidades a medida que se fueron alargando las distancias. Fue tercera en el Criterium, tercera en la Polla y luego, en 1.800 metros salió de perdedora en el clásico Gran Bretaña (Gr.3). Y no perdió más en nuestro medio. En memorable porfía con Reveska ganó el Selección (Gr.1), luego los clásicos Fomento, Estímulo y en otro vibrante final con Snow Clea y la argentina Elizabeth Hill, se impuso en el G. P. Ciudad de Montevideo (Gr.1), todas pruebas sobre 2.000 metros. Más tarde venció ampliamente en el Gran Premio Nacional de Las Piedras, sobre 2.500 metros.
INTERNACIONAL. Fue el clásico canario el paso previo para ir a disputar el G. P. Criadores (Gr.1) en Palermo, también sobre 2.500 metros. Allí enfrentó a las mejores fondistas argentinas. Triunfó por margen de 9 cuerpos sobre Clavija (luego madre de Lord Jim y Little Jim) y tercera quedó Diferente (la madre de Different). Fue en ese cotejo de marzo de 1989 que Pablo Falero, su jockey, logró su primer triunfo en la vecina orilla. Ese mismo año el jinete uruguayo fue contratado por la caballeriza Tori, iniciando una brillante trayectoria.
Topacio por último compitió en el G. P. República Argentina (Gr.1) donde finalizó tercera de Larabee, en tardía atropellada. La crack uruguaya fue adquirida por el Bonitas Farm y continuó actuando brevemente en Pimlico (Baltimore) donde logró una victoria.
MADRE. Llevada a la reproducción, Topacio demostró que era completa: produjo de entrada a una potranca de gran valía, Victory Charm, ganadora clásica de Grupo 3, segunda en Grupo 2 y con más de U$S 200.000 en premios. A esa altura Topacio estaba en Barbados, pero el éxito de su hija hizo que la regresaran a Estados Unidos. Y años más tarde, a través de una subasta pública, se logró retornarla al lugar de su nacimiento: el haras Los Apamates. Llegó con una cría de un año, Zafiro (Sea of Secrets), ya hoy ganadora clásica en Maroñas y grávida de Scatmandú, hijo de Storm Cat, con el que tuvo un hijo que correrá el año próximo con el nombre de Koinoor. Y dejó además una potranca de año, hija de Beau Sultan (Bering).