BUENOS AIRES | EFE y LA NACION/GDA
El resultado electoral de las legislativas del domingo dejó una certeza —el fortalecimiento del presidente Néstor Kirchner—, pero a la vez la incertidumbre sobre cómo se articulará una oposición de cara a las elecciones presidenciales de 2007.
Finalizado el escrutinio, quedaron plasmadas en Argentina seis fuerzas opositoras: tres que pueden complicar los intereses del gobierno y otras tres que al parecer están en declive, pero pueden jugar para uno u otro lado en el escenario electoral de 2007.
Los grandes triunfadores de la oposición fueron los líderes de la centroderecha Mauricio Macri (que se impuso en Capital Federal) y el gobernador de Neuquén, Jorge Sobich, que alcanzó el 49% de los votos en su provincia. También un opositor, pero socialista, Hermes Binner, consiguió una holgada victoria en Santa Fe.
El lunes aparecieron afiches en Buenos Aires con la leyenda "Sobich presidente 2007"; Macri dijo que la publicidad le pareció "bien", pero agregó que en 2007 será candidato a presidente "quien esté mejor". Más allá los postulantes en sí, lo seguro es que estos sectores de centroderecha conformarán una alianza y se lanzarán a la conformación de un movimiento de alcance nacional para disputarle el poder a Kirchner.
El socialista Binner, ex intendente de Rosario, parece menos ambicioso en sus aspiraciones. Después de un triunfo con 42% de lo votos en Santa Fe, Binner se mantendría al margen de la lucha por la Presidencia y en 2007, aspiraría apenas a la gobernación de Santa Fe. Para él, en el terreno nacional, sería mucho más difícil conseguir un espacio electoral pues debería disputarse el voto de centroizquierda a Kirchner.
Las calles de Buenos Aires también lucieron carteles por la reelección del mandatario en 2007. Sin embargo, su jefe de gabinete, Alberto Fernández, aclaró que Kirchner todavía "no piensa en ello".
Lo que sí está claro es que la gobernabilidad de los últimos dos años de mandato no se verá afectada por una oposición muy fragmentada y cuyo principal objetivo sería la organización interna.
ALIANZAS. El proyecto político del mandatario es que el país avance hacia un bipartidismo bien definido ideológicamente: una agrupación de centroizquierda liderada por él (el peronismo sin Menem y Duhalde) y otro de centroderecha con Macri o Sobich. No es tan fácil.
Según los resultados definitivos, los candidatos del kirchnerista Frente para la Victoria (FPV) y otros peronistas y radicales aliados al mandatario obtuvieron el 40,1% de los votos en todo el país. La segunda fuerza es la Unión Cívica Radical (UCR) que con triunfos en el interior del país alcanzó el 13,8% de los sufragios. Los peronistas no kirchneristas (que en general son de Duhalde), lograron el 11,2%. En cuarto puesto ingresaron las fuerzas de centroderecha (Macri y Sobich) con el 7,9%. Un poco menos, 7,3% de adhesiones obtuvo el partido de la diputada Elisa Carrió, Afirmación para una República de Iguales (ARI), mientras que los socialistas (Binner) consiguieron a nivel nacional el 4,9%.
La centenaria UCR es, junto al peronismo, el único partido que tiene un aparato nacional, indispensable para llegar a la Casa Rosada. Sin embargo, no tiene un líder con proyección a 2007; sus victorias fueron de actores locales que no resistirían un examen nacional. Un alto dirigente radical confesó a La Nación que si no consolidan a un líder nacional, enfrentarán un éxodo de dirigentes hacia otros partidos, sobre todo hacia el kirchnerismo, que ya tiene aliados radicales.
Algo de eso les pasa a los peronistas disidentes, sobre todo los seguidores de Duhalde. El gobierno cree que este bloque, que aún conserva 25 diputados y un senador, se irá desmoronando solo por la fuerza de la derrota del domingo. Macri y Sobich, sin embargo, amenazaron que los seducirán para una alianza.
La incógnita es qué hará Elisa Carrió, segunda en Capital Federal, detrás de Macri y por mínima ventaja sobre el candidato oficialista, el canciller Rafael Bielsa. El ARI aún no esun partido con alcance nacional y los resultados del domingo fueron vistos como una derrota de Carrió, que supo ir primera en los sondeos y que venía de una buena elección presidencial en 2003.
En el gobierno creen que puede haber un pacto con algunos dirigentes del ARI para que se sumen al kirchnerismo ya que descartan que Carrió pueda armar una estructura sólida que la catapulte a la Presidencia en 2007.
La nueva oposición
Mauricio Macri
Con el 34% de los votos, el presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri ganó las elecciones a diputado por la Capital Federal (segundo distrito del país) y se consolida como un referente de centroderecha.
Macri, un poderoso empresario, fue apodado el "Berlusconi argentino" en referencia al multimillonario italiano, dueño del club Milan y a la vez, primer ministro del país.
"La oposición tiene que demostrarle a la gente que es una alternativa para que Argentina salga adelante", declaró Macri y anunció que se lanzará a la construcción de un movimiento nacional.
Jorge Sobich
Al otro día de la elección del domingo, aparecieron afiches en Buenos Aires, con la leyenda: "Sobich presidente 2007".
Jorge Sobich es el gobernador de la provincia de Neuquén y en los comicios legislativos, sus candidatos del Movimiento Popular Neuquino consiguieron el 49% de los votos.
Desde la centroderecha, es un ácido opositor del gobierno de Kirchner y seguramente buscará una alianza con Mauricio Macri y otros dirigentes derechistas para conformar un movimiento opositor de cara a las elecciones presidenciales de 2007.
Hermes Binner
Socialista y ex intendente de la ciudad de Rosario, Hermes Binner consiguió el domingo una contundente victoria en la provincia de Santa Fe, el cuarto distrito del país.
Con ese triunfo, no sólo derrotó por 30 puntos a los kirchneristas, sino que terminó con un ciclo de 22 años de victorias peronistas en su provincia.
Al parecer, el objetivo de Binner es conseguir la gobernación de su provincia, Santa Fe, en 2007 y mantenerse al margen de la puja por la Presidencia de ese mismo año. Quizás esperando a una mejor oportunidad en 2011.