Una buena dispersión de sus Hereford logró cabaña "La Madrugada" de Gaudín el sábado por la tarde en el local de la Asociación Agropecuaria de Salto.
A cargo de los escritorios Beriau, Comar y Gaudín y con administración del Nuevo Banco Comercial (representado por su gerente de Negocios Rurales, Alberto Noria Corti), se vendieron 70 toros a un promedio de U$S 1.253, en un mercado selectivo que fue eligiendo cada uno de los reproductores en base a sus datos.
Así fue que los ejemplares de la genética de los ganadores de la Central de Pruebas de Kiyú —donde la cabaña ha conquistado los primeros lugares en los últimos 2 años—, fueron los más demandados y lograron los precios más altos, como los U$S 2.000 que fue el máximo del remate que tuvo un piso en los U$S 1.000. Mínimo que fue inexpugnable y por tanto quedaron unos pocos toros que luego se negociaban fuera de la pista.
La trayectoria de la cabaña en estos últimos años fue un buen motivo para que mucha gente llegara al remate que fue conducido por los martilleros Germán Gaudín y Enrique Beriau, secundados por demás integrantes de las firmas rematadoras.
Tras el mismo, Juan Luis Gaudín se mostró conforme, por la venta y sobre todo porque además de los tradicionales clientes, "vinieron muchos compradores nuevos y eso es bueno".
En tal sentido, sin dudas los lauros conquistados por La Madrugada en la Central de Pruebas de Kiyú fueron determinantes, ya que los compradores se inclinaron y pujaron por los toros que tenían la misma genética de los ganadores, especialmente el de este año que fue el récord en cuanto a ganancia de peso.