Argentina: 32 reclusos muertos en motín

Magdalena, Argentina - Al menos 32 reclusos murieron hoy por la madrugada en un penal de la región este del país a causa de un incendio provocado por los mismos detenidos en reclamo de un mayor horario de visita de sus familiares.

La policía provincial había confirmado inicialmente la muerte de solamente 17 presos. Pero Sebastián Cornutta, jefe de visitas del penal de Magdalena, a unos 60 kilómetros al sur de la capital, aseguró a los periodistas que en el interior de la cárcel había unos treinta cadáveres.

Posteriormente el jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, Fernando Díaz, declaró que los muertos "son más de 17", aunque admitió que "todavía no cuento con la cifra definitiva".

El canal de televisión Todo Noticias, uno de cuyos periodistas ingresó al penal, informó que "el número real de víctimas por lo menos duplica la cifra oficial" de 17 víctimas.

Se confirmó que los reclusos prendieron fuego a colchones y frazadas, un método frecuente en las cárceles como comienzo de motines, pero el fuego se les escapó de control y se extendió rápidamente por uno de los pabellones.

Los presos reclamaban que las autoridades del penal ampliaran hoy el horario de visita para sus familiares, con motivo de festejarse el Día de la Madre.

Casi todas las víctimas murieron a causa del incendio provocado por los propios reclusos. Pero fuentes penitenciarias dijeron que algunos muertos tenían heridas de las armas blancas que fabrican los propios presos, lo que indicaría que hubo una reyerta entre ellos por disconformidad con la protesta.

El incendio había sido sofocado por los bomberos al promediar la mañana, pero un sector del penal que alberga a unos 1.100 reclusos siguió en poder de los amotinados durante varias horas, Algunos de ellos fueron vistos en los techos en actitud desafiante.

El director del penal informó posteriormente que toda la cárcel había vuelto al control de las autoridades, luego de negociaciones con los amotinados.

El penal de Magdalena comprende 16 pabellones.

Entretanto, unos 500 angustiados familiares de los presos, casi todas mujeres, se habían congregado ante el penal para exigir a gritos información sobre sus parientes, mientras insultaban a las autoridades carcelarias, acusándolas de maltratar a los reclusos.

Cerca del mediodía las autoridades comenzaron a autorizar el ingreso a la cárcel de los familiares, divididos en pequeños grupos.

El servicio carcelario de la Argentina enfrenta un problema de superpoblación. No solamente están congestionadas las cárceles, sino que muchos detenidos siguen alojados en comisarías policiales, por falta de lugar en los penales.

En base a AP

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