La XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno tendrá lugar en Salamanca los días 14 y 15 de octubre. Será precedida por el primer Foro Económico y Cívico Interamericano, que formulará recomendaciones, las cuales serán elevadas a la Cumbre. La primera reunión de este tipo tuvo lugar en Guadalajara, México, en 1991. También se llevan a cabo reuniones ministeriales sectoriales sobre temas propios de cada cartera. Participan en los encuentros 22 países de América Latina y Europa de lengua hispana y portuguesa.
Este año la reunión es especialmente importante porque instalará la nueva Secretaría General Iberoamericana —cuya sigla será SEGIB— con sede en Madrid y cuyo objeto será servir de apoyo institucional para el sistema iberoamericano, darle seguimiento a lo resuelto en las Cumbres periódicas y contribuir al cumplimiento de los acuerdos alcanzados. La creación de un órgano permanente le dará nueva vida al sistema y marcará un punto de transición hacia una estructura institucional permanente más sólida y con mayor peso en el escenario internacional.
Se ha designado Enrique Iglesias como primer Secretario General de la organización. El ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo tiene una enorme experiencia internacional, que incluye además su pasaje por CEPAL. En una entrevista publicada por El País, el martes, Iglesias explicó que lo "más importante de la creación" de la secretaría "es darle una base institucional a la comunidad iberoamericana que tiene en las cumbres su punto más alto de expresión". Y agregó: la Secretaría debe servir a la comunidad como un todo, a partir del reconocimiento de que hay diversidad de modelos económicos y políticos, de que es importante que la agenda sea percibida como un producto de la totalidad de los países. Cualquier tipo de tentación hegemónica sería muy negativo para estos propósitos.
La creación de una secretaría permanente, y la sabia elección del primer ocupante del cargo, son dos pasos alentadores hacia la formación de un bloque con una cultura y una historia compartidas. Ello puede contribuir a mejorar la capacidad de negociación de nuestros países en los foros internacionales y, teniendo presente la participación de España y Portugal, seguramente servirá para consolidar puentes con la Unión Europea.