Según informes elaborados por el Banco Mundial, la corrupción le cuesta anualmente a América Latina entre el 15% y el 20% de su Producto Interior Bruto (PBI), afirmó en Perú, Richard Werksman, el asesor principal del Programa Anticorrupción del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
En número reales, se trata de una pérdida estimada en U$S 10.000 millones cada año.
"Necesitamos que los profesionales y las universidades hagan estudios para convencer a la población de que la corrupción cuesta y sepan cuánto más se está pagando", dijo el experto, que viajó a Lima para asistir a una conferencia internacional denominada "Lucha anticorrupción: por la honestidad de los pueblos" que se celebró en la capital peruana a principios de mes.
A mediados del 2003, un estudio del Banco Mundial informó que el dinero que se movía en el mundo como producto de la corrupción era equivalente al 5% de PBI mundial. Es decir, un billón y medio de dólares.
Werksman precisó que son los países escandinavos los que registran menos índices de corrupción y señaló a las naciones latinoamericanas entre el grupo de las más corruptas. "En los países en desarrollo que no han tenido estabilidad, la corrupción es peor", indicó.
Según las evaluaciones que periódicamente difunde la ONG Transparencia Internacional, los índices de percepción de corrupción para la mayoría de los países latinoamericanos. En los últimos años, Chile y Uruguay son los países con menor percepción de corrupción.
EL COMERCIO DE LIMA/GDA