DAMASCO
El ministro del Interior sirio, uno de varios altos funcionarios incluidos en una investigación de la ONU sobre el asesinato del ex primer ministro libanés, murió ayer. La agencia noticiosa oficial dijo que se suicidó.
La muerte de Ghazi Kenaan —días antes de la presentación del informe final de los investigadores— fue una nueva e inquietante señal de la agitación reinante en Siria, cuyo régimen autoritario teme que el informe de la ONU inculpe a altos funcionarios por el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.
Horas antes de morir, Kenaan, de 63 años, llamó a una radio libanesa y concluyó su declaración con estas palabras: "Creo que ésta es la última declaración que podría hacer".
El ministro del Interior sirio controla a la policía. Antes de ocupar ese puesto en 2003, Kenaan fue jefe de Inteligencia sirio en el Líbano, principal funcionario del control de Siria sobre su vecino.
Diarios libaneses han informado que era uno de siete altos funcionarios sirios interrogados el mes pasado por el equipo de la ONU que investiga el asesinato de Hariri.
Los investigadores han declarado sospechosos a cuatro generales libaneses allegados a Siria, que están detenidos.
Muchos libaneses creen que Siria tuvo participación en el asesinato de Hariri, cosa que Damasco niega.
Siria dominó la vida política de su vecino occidental hasta que una serie de movilizaciones masivas y la presión internacional la obligaron a retirar sus fuerzas militares del Líbano a fines de abril.
Analistas dicen que el gobierno sirio está preparando una contraofensiva diplomática y tomando medidas en prevención de sanciones.
Por un lado, el gobierno proyecta una imagen de despreocupación.
Los visitantes que han visto al presidente Bashar Assad dicen que se muestra optimista y confiado en que no aparecerán pruebas que impliquen a su país en el atentado del 14 de febrero que mató a Hariri y otras 20 personas en Beirut.
Por otra parte, según trascendidos, el régimen prepara una contraofensiva diplomática para desacreditar el informe y pedir a China y Rusia que ayuden a bloquear posibles sanciones de la ONU.
Además, Damasco buscaría un acuerdo con Washington por intermedio de Egipto y Arabia Saudita. AP