JIUQUAN | AFP y AP
China dio un nuevo paso adelante en su ambicioso plan de conquista del espacio, al lanzar ayer una nave con dos astronautas a bordo para una misión de cinco días, dos años solamente después del primer vuelo espacial tripulado.
El despegue del cohete Larga Marcha 2F se realizó en la base espacial de Jiuquan, en Mongolia interior, a unos 1.000 km al oeste de Beijing.
Shenzhu (Nave divina) VI, que debe efectuar una misión de cinco días en el espacio, quedó en órbita 21 minutos después del despegue.
"Es un éxito completo (...), el mundo entero pudo ver el éxito del vuelo tripulado Shenzhu VI", anunció el primer ministro chino Wen Jiabao en un discurso desde Jiuquan, transmitido en directo por la televisión nacional.
Unos minutos después del despegue, los dos taikonautas, Fei Junlong, de 40 años, y Nie Haishjeng, de 41 años, saludaban con la mano frente a las cámaras a bordo, para indicar que todo funcionaba normalmente.
La ruta hacia el Centro Espacial había sido cortada a 200 km al sur del mismo y los periodistas extranjeros que trataron de llegar fueron desviados hacia la ciudad de Jiuquan, donde los escolares celebraron en las calles a los dos nuevos héroes chinos.
El lanzamiento se produce exactamente dos años después del exitoso primer vuelo espacial tripulado chino.
El 15 de octubre de 2003, China se convirtió en el tercer país en efectuar vuelos espaciales tripulados, 42 años después de la Unión Soviética y Estados Unidos.
La misión Shenzhu VI, durante la cual los dos taikonautas efectuarán experiencias científicas en un ambiente sin fuerza de gravedad, confirma las grandes ambiciones chinas de conquista del espacio.
Shenzhu VI efectuará órbitas alrededor de la Tierra durante 119 horas en los próximos cinco días antes de aterrizar en la estepa de Mongolia interior.
Los expertos son unánimes en subrayar que el programa chino se está acelerando, si bien no presenta ninguna innovación técnica.
La próxima etapa, con Shenzhu VII, probablemente en 2007, debería comprender salidas al espacio.
El objetivo de China a mediano plazo es disponer de una estación espacial con importantes repercusiones civiles militares, y luego hacia 2017, enviar un vehículo de exploración hacia la Luna para recuperar muestras lunares. El programa de vuelos espaciales tripulados es un proyecto para dar prestigio al régimen, que espera que el orgullo patriota contrapese las noticias de corrupción oficial y los problemas sociales.
Héroes
Los dos taikonautas, responsables a bordo del segundo vuelo espacial chino, tienen similar experiencia como pilotos de la fuerza aérea, casi la misma edad, pero son bastante diferentes en cuanto a sus orígenes sociales y sus caracteres.
Fei Junlong, de 40 años, uno de los mejores pilotos militares de China, está considerado por sus compañeros como un extravertido.
En cambio, Nie Haisheng, de 41 años, tiene reputación de introvertido.
Fei Junlong, nacido en Kunshan, provincia de Jiangsu, proviene de una familia relativamente acomodada y durante su juventud soñaba con ser pintor.
Nie Haisheng, por su parte, es el sexto hijo de una familia de campesinos pobres de Hubei.
Ambos ingresaron a la escuela de aviación en 1984. En enero de 1998, fueron seleccionados entre unos 1.500 pilotos de elite para integrar el primer equipo de taikonautas.