Un estudio del Instituto Técnico Forense (ITF) detectó que Marcia Ibáñez, la joven que falleció el 11 de setiembre tras una cirugía estética para quitarse grasa de su abdomen, no estaba en condiciones clínicas para someterse a dicha intervención, explicaron a El País fuentes de ese organismo.
Ante estos resultados, los técnicos del ITF solicitarán hoy una Junta Médica al juez Penal de 12º Turno, Ricardo Vernazza, para que analice las conclusiones de las pericias. El dictamen de esta Junta será clave para dilucidar si hubo o no responsabilidad por parte del médico que realizó la cirugía plástica.
Los exámenes toxicológicos efectuados por el Instituto Técnico Forense revelaron que Marcia Ibáñez no había consumido cocaína u otra droga antes de la operación que derivó en su fallecimiento.
Según las pericias anatómicas hechas por los técnicos, Marcia sufrió una muerte cerebral por falta de reanimación.
Los estudios demostraron que, desde el punto de vista clínico, su organismo no se encontraba en condiciones óptimas para afrontar una intervención quirúrgica, indicaron las fuentes.
Las pericias mostraron que Marcia padecía una enfermedad no genética que determinaba que no podría afrontar una cirugía.
Pese a que las fuentes no desearon revelar la dolencia que padecía Ibañez, sí se supo que los técnicos del ITF encontraron evidencias de laboratorio en el organismo de la occisa que son irrebatibles por parte del médico acusado.