Rocio Ayuso | EFE
Geena Davis tomó posesión de su cargo como la primera mujer presidenta de Estados Unidos, un trabajo de ficción que la actriz desempeña todas las semanas en la nueva serie de televisión de la cadena ABC Commander in Chief, recién estrenada en Estados Unidos y que a partir del próximo mes podrá verse en Uruguay. La premisa es sencilla y su trama desea mantener el tono realista de series como The West Wing con el realizador y activista político Rod Lurie como creador, además de guionista y director del primer episodio.
Davis interpreta el papel de Mackenzie Allen, vicepresidenta de la nación que, ante la súbita muerte del presidente, ocupa el puesto vacante en medio de las protestas de un ultraconservador y machista portavoz de la Cámara (Donald Sutherland).
Sin embargo, Commander in Chief llegó a ABC cuando la cadena estadounidense vive uno de sus mejores momentos con éxitos como Desperate Housewives ("mujeres desesperadas") y Lost ("perdidos"), como un producto de ciencia ficción que ha disparado el debate.
Hasta la fecha es impensable la presencia femenina al frente de la Casa Blanca, un cargo que nunca ha sido ocupado por una mujer.
La presidencia en manos de una mujer es incluso una anécdota de las visitas guiadas por el Capitolio donde el monumento a las primeras sufragistas incluye un trozo de mármol sin tallar aún a la espera de tomar la forma de esa primera presidenta de Estados Unidos.
Pero en opinión de Lurie, se trata de algo que tiene que cambiar, como le hizo ver su hija Paige. "En las elecciones del 2000 me preguntó por qué no había mujeres candidatas. Esta vez quise darle una mujer presidenta", explicó a la prensa ante el estreno de su serie.
Commander in Chief es su segundo intento a la hora de destacar la presencia de las mujeres en la política estadounidense. En 2000 Lurie dirigió La conspiración, film de intriga política donde una mujer aspirante al puesto de vicepresidenta (Joan Allen) es acusada de escándalo sexual en plena campaña. El film le ganó sendas candidaturas al Oscar a Allen y a Jeff Bridges, pero en taquilla nunca llegó a enganchar a la audiencia.
La crítica de Commander in Chief se mostró magnánima con la nueva serie cuando el mes pasado se estrenó en Estados Unidos, que si bien califica de "simplista" se apunta una buena baza en su candidata a la Presidencia, Geena Davis. "Es convincente como presidenta", aseguró el crítico Robert Lloyd en referencia a una actriz que obtuvo el Oscar con Un tropiezo llamado amor (1988), galardón al que aspiró de nuevo con Thelma & Louise (1991).
A FUTURO. Su otro triunfo incluso antes del inicio de su emisión es la publicidad que ha recibido gracias al debate generado en los medios de comunicación. Se trata de una discusión fomentada aunque no financiada por la cadena ABC, que promocionó su serie mediante "fiestas caseras" del Proyecto Casa Blanca, organización independiente que promueve la presencia de la mujer en puestos destacados de gobierno.
Según la última encuesta de la organización, el 80 por ciento de los estadounidenses estaría conforme con la presencia de una mujer en el Despacho Oval de la Casa Blanca. "Aunque la serie de ABC es ficción, el mensaje de la encuesta es real y los votantes reconocen la fuerza y el valor del liderazgo de la mujer en los cargos más destacados", sostiene Marie C. Wilson, presidenta de la organización.
Commander in Chief llegó además en el momento adecuado ante los insistentes rumores políticos que apuntan a la senadora Hillary Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton, como aspirante demócrata en las elecciones de 2008. La última encuesta de Gallup muestra a Hillary Clinton como la aspirante a la Presidencia que más ventaja tiene entre los demócratas.
Entre los republicanos, la actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice, está en tercer puesto, después del ex alcalde de Nueva York Rudolph W. Giuliani y el senador de Arizona John McCain.
Lurie, demócrata declarado, asegura que su serie quiere evitar cualquier tono partidista aunque no oculta su satisfacción ante el hecho de que Commander in Chief pueda potenciar la carrera electoral de una mujer a la presidencia.
"Si Hillary lo consigue, me voy a apuntar un tanto", resumió.