La selección tienta a los hinchas a volver al Estadio Centenario

| Los revendedores se esfuerzan por adquirir boletos y ya tratan de colocarlos a mayor precio

SILVIA PEREZ

La expectativa popular para el partido frente a Argentina es muy grande. Por algo el domingo se vendieron 15.000 entradas y anoche ya se había llegado casi a las 40.000. Otra prueba de ello, es que contrariamente a esa costumbre tan uruguaya de dejar las cosas para último momento, mucha gente ya se puso en campaña para conseguir su entrada para el partido del miércoles.

Ayer no era un día cualquiera. El feriado adelantado y el fin de semana largo hicieron que muchos aprovecharan para irse para afuera a disfrutar de los primeros indicios de la primavera. Sin embargo, en el Estadio Centenario la venta de boletos para el partido frente a los albicelestes se llevó a cabo a ritmo parejo y constante.

Algunos admitieron que nunca van a ver a la selección, pero el hecho de que esta sea la última oportunidad de los dirigidos por Fossati para acceder al repechaje, hizo que cambiaran de opinión y decidieran alentar a la celeste. Otros, en cambio, confiaron ser de los que no se pierden un partido de la selección. Tampoco faltaron los que accedieron a un pedido de sus hijos, y más de uno confesó que lo que los tentó fue la posibilidad de ver a Argentina, equipo al que definieron como uno de los mejores del mundo.

PRECIOS. Tres ventanillas vendían entradas para la Colombes, donde debe concurrir la hinchada de Nacional. Los boletos cuestan $ 70 y los menores de 5 años ingresan gratis. Otras tres, con iguales precios y condiciones, expedían boletos para la Amsterdam, donde esta vez va la hinchada aurinegra. Las tres siguientes boleterías eran para la Tribuna Olímpica, que tiene un precio general de $ 150 y donde los menores de 5 años también entran gratis. Una ventanilla estaba destinada a vender las entradas para la Olímpica numerada a un costo de $ 250. La Platea y Tribuna América, también numeradas, se vendían en una sola ventanilla al precio de $ 330. La última ventanilla anunciaba el canje y estaba destinada a los discapacitados, quienes presentando el documento verde que los identifica como tales, recibían una entrada en forma gratuita.

HINCHAS. Claudia, que llegó hasta el Estadio acompañada por su perrito "Pompón" contó que no se pierde un partido de la celeste y que va con sus hermanas. "Nosotros empatamos, pero Colombia y Chile pierden", afirmó con gran seguridad.

Armando es abogado y tiene 45 años. Acababa de sacar varias Olímpicas numeradas. Confesó que nunca va al fútbol, pero esta vez accedió al pedido de sus hijos. "Los chiquilines tiene 10 y 12 años y a esa edad están muy ilusionados. Yo no, creo que va a ser muy difícil, pero igual vale la pena venir por el espectáculo", dijo.

Jorge, de 18 años, y recién llegado desde Estados Unidos donde estuvo estudiando y trabajando, se prendió a la celeste. En dos meses tiene que volver al país del Norte, por lo tanto no podía desaprovechar la oportunidad de ver a Uruguay. Por eso había sacado cuatro entradas para la Amsterdam. "Voy con mi hermano de ocho años, dos primos y mi novia. Tengo fe, creo que nuestros vecinos no nos van a jugar una mala pasada, pero hay que ganar futbolísticamente", manifestó.

Carlos, un empleado de 35 años hacía la cola con sus largas cañas de pescar al hombro. Del Estadio se iba al Buceo para aprovechar el feriado. "Hace como dos años que no venía porque cada vez juegan peor, pero me convenció un amigo. Vengo con él, con mi hermano y mi sobrino".

El ex delegado aurinegro Juan José Ramos también llegó al Centenario a adquirir su entrada. Iba acompañado de Ignacio, su hijo de 13 años. Como no podía ser de otra manera compró dos para la Amsterdam. "Nacho" aseguró que gana Uruguay, pero su padre sentenció: "No ganamos. Vengo, pero dispuesto a sufrir".

Los jóvenes Diego y Seigo acababan de adquirir seis entradas para la Amsterdam. "Nunca venimos, pero esta vez somos seis. Uruguay gana porque pasa lo de la otra vez. Además, yo vengo a ver a Argentina", admitió Diego antes de irse.

REVENDEDORES. Un conocido grupo de revendedores daba vueltas por los alrededores de las boleterías. Pero no ofrecían entradas, sino que estaban concentrados en tratar de adquirir la mayor cantidad de boletos posible. Es más, se molestaban porque los boleteros, que ya los conocen, no les vendían más de cinco. "Si viene otra persona y nos pide ocho, se las vendemos. Y si viene una excursión que necesita 25 también, pero a ellos no porque ya los conocemos. Y si vemos que le piden a alguien que le saque entradas, tampoco les vendemos más de cinco", explicó uno de los funcionarios de recaudación.

Los pocos revendedores que ya ofrecían entradas estaban ubicados en los alrededores del Estadio, lejos de las boleterías. Le decían a la gente que las entradas ya estaban agotadas y pedían $ 100 por los boletos de $ 70 de la Amsterdam y Colombes y $ 200 por una Olímpica cuyo precio es $ 150. Eso sí, exhortaban a adquirirlas porque los precios iba a subir con el correr de las horas. "Yo vine con mil pesos y compré unas cuantas. Voy haciendo más plata y comprando más. Al final cuento la ganancia", confió un joven que dijo que hacía tiempo que se dedicaba a la reventa.

Prevén buena venta de camisetas

Los puestos de venta de gorros, banderas y camisetas le daban un colorido especial a los alrededores del Estadio.

Héctor, que hace 10 años que se dedica a la venta, atendía el puesto junto a su sobrino y lo hacía ataviado de celeste de pies a cabeza. Contó que las preferenicas pasan por las camisetas, que tienen un costo de $ 380. Las banderas se pueden conseguir desde $ 60 hasta $ 600 y los gorros van desde $ 50 hasta $ 200. "Pienso que de acá al miércoles vamos a vender unas 50 camisetas. En el último partido de Uruguay frente a Colombia se vendieron más banderas, pero ahora la gente se ha inclinado por las camisetas porque es más difícil que las pierdan o se las roben. Esta vez nos favorece la altura del mes en que estamos, porque a veces el partido es a fin de mes y la venta es muy poca".

Carlos, por su parte, no coincidió con su colega y dijo que se van vendiendo más banderas que camisetas. El hombre, que contó orgulloso que es el vendedor más antiguo del Estadio porque está en el negocio desde el 81, dijo: "Se va a trabajar bien". En su puesto las camisetas de Uruguay, Peñarol o Nacional cuestan $ 350; las banderas van desde los $ 150 hasta $ 390 y los gorros salen $ 60 o $ 100 según el modelo.

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