Tumulto de los sentidos

| Cruz y el actor y director Sergio Castellito recibieron los premios David di Donatello

El propio título castellano de Un loco amor, que modifica bastante el Non ti muovere del original italiano, acentúa la idea de "amour fou" que anima esa realización del italiano Sergio Castellito (también actor protagónico, junto a la española Penélope Cruz) que se estrena mañana en Montevideo. Igualmente escamotea, acaso, la ambición metafórica del proyecto, donde el personaje interpretado por Cruz es una joven proveniente del subproletariado llamada (seguramente sin casualidad) Italia, que fuera violada por Castellitto, quien proviene por su parte de lo que se llama una familia "decente y prestigiosa".

La historia es evocada por el personaje de Castellito, exitoso médico cirujano, desde su madurez y desde el cuestionamiento de su pasado generado por el accidente que sufre su hija adolescente. A partir de ahí, en un mecanismo que entrecruza pretérito y presente, el hombre recuerda su "loco amor" por Italia, que llegó a poner en riesgo su matrimonio con la hermosa periodista Elsa (Claudia Gerini, la Señora Pilatos de La pasión de Cristo) y que implicó, al menos durante un período, el mantenimiento de una doble vida que acaso la esposa toleró y fingió ignorar, hasta que un indeseado embarazo condujo a los involucrados a una conflictiva encrucijada.

SENTIDOS. La ubicación de la acción resulta muy intencionada. Alrededor de Cruz todo está en venta (hay un cartel inmobiliario que se repite y lo subraya), el personaje fue abusado en su niñez por su padre y soporta otras agresiones en su adultez. Hay algo de primitivo y salvaje en ella, y acaso allí radica su oscura sugestión sobre el protagonista masculino, cuya "historia de amor" debe ser entendida básicamente como una huida, el empeño en escapar de lo que alguien ha denominado "la meticulosidad de la normalidad". Se conocen por azar, en una circunstancia que ha recordado a algún observador el clima de la novela El extranjero de Camus. El asunto deriva en borrachera, violación, y luego la reiterada necesidad del reencuentro que la mujer acepta entre el asombro, la distancia y el dolor.

Se ha señalado, por ejemplo, que desde las primeras imágenes el personaje de Castellito expresa un estado de "silencioso descontento", pese a que su apariencia es la de un ganador. Allí y en otros momentos el film estaría expresando "un clima moral de profundo desasosiego, que no tiene que ver tanto con la ‘noia’ de Moravia ni con los ‘momentos muertos’ de Pavese o Antonioni, sino con aquello en que ha degradado eso que dichos ilustres italianos describieron". Una crónica argentina describe al principal personaje masculino como alguien que "no tiene ya ninguna preocupación moral, y menos política. Ni siquiera se lo plantea. Ya no cree en nada; ni siquiera le resta el respaldo del ateísmo; su descreimiento es tal que da por hecho que no hay nada más allá de lo cotidiano".

El asunto proviene de una novela escrita por Margaret Mazzantini, esposa de Castellito, adaptada a la pantalla por su propia autora y el actor y director. Quienes han leído el libro, que está narrado en primera persona por el médico y dirigido a su hija, lo han descrito como "una confesión". La adaptación cinematográfica tendría, en cambio, un carácter más existencial.

Un loco amor es el segundo largometraje dirigido por Sergio Castellito (el otro fue Libero burro, 1999), nacido en Roma en 1953 e intérprete de una cincuentena larga de films desde 1981; un listado incompleto incluye La familia (1987) de Ettore Scola, Tres hermanas (1988) de Margarethe von Trotta, Azul profundo (1988) de Luc Besson, El último beso (2001) de Gabriele Muccino, La hora de religión (2002) de Marco Bellocchio y la encarnación del comisario Jules Maigret creado por George Simenon para varios telefilms. Menos presentaciones necesita Penélope Cruz (Madrid, España, 28 de abril de 1974), quien hizo en su país una carrera que abarca desde Belle époque y La niña de tus ojos de Fernando Trueba hasta Carne trémula y Todo sobre mi madre, y Abre los ojos de Alejandro Amenábar, saltó a Hollywood con Vanilla Sky y otras cosas, tuvo un publicitado romance con Tom Cruise, y es mejor actriz en castellano que en inglés. Ultimamente se la había visto en la aventura internacional Sahara, y ha recibido elogios y premios por su labor en esta película (un David di Donatello junto a Castellito, el galardón del público en la entrega de los Premios Europeos). El Sindicato de Periodistas Cinematográficos Italianos le otorgó también sus distinciones a mejor libreto, montaje, diseño de producción y canción.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar