Presupuesto (I)
Adela Martín | Montevideo
@|"Soy docente de Secundaria y me pregunto por qué los Gremios no son capaces de asumir una responsabilidad y darse cuenta que si no hay estabilidad politica, de poco van a servir las exigencias en materia de presupuesto. Vemos lo sucedido con Astori.
Hablamos del Gremio de la Educación. Uno llega a pensar que esta manejado por ineptos, y lo digo con tristeza, como no puede ser de otra manera. La mayoría de los docentes está tapada de trabajo y no puede darse el lujo de asistir a las asambleas interminables donde se decide una huelga. Creo que si hay algo para hacer, es legislar sobre el voto secreto y sin dilaciones en los paros gremiales. Los uruguayos votamos por un equipo de gobierno y no por los gremios para gobernar. Más allá de la libertad de agremiación, hay que respetar el derecho del ciudadano a no ser presa de intereses inconfesables que pueden llegar a desestabilizar un equilibrio duramente conseguido."
Presupuesto (II)
Javier | Montevideo
@|"La duda es si el gobierno planea seguir discriminando a los integrantes de las Fuerzas Armadas "matándolos de hambre".
Basta ver cómo se les brindan aumentos a todos los que reclaman y se otorgan pisos para los salarios sumergidos, menos para el personal subalterno de las FF.AA.
¿Acaso $ 3.000 o $ 4.000 dan para vivir? ¿Por qué a unos un piso de $ 200 y a otros un magro de 2,7? ¿Por qué se los excluye de futuras mejoras? ¿Algunos somos más iguales que otros para este gobierno?
Agradecería que la Sra. Ministra haga algo al respecto."
Temporal (I)
Alejandro | Montevideo
@|"¿Cómo es posible que la entidad oficial de Meteorología limite o directamente prohiba dar alertas meteorológicas a quienes nos pronostican el clima diariamente? No sólo monopolizan una advertencia de interés público, sino que lo hacen mal.
El temporal iba a desatarse, los árboles se iban a caer, pero todos nosotros pudimos haber tomados previsiones para resguardarnos, o por lo menos postergar la salida a la calle si teníamos esa opción. Fui tomado por sorpresa por semejante temporal en mi auto. Sorteando ramas y árboles que caían, volquetas que rodaban y visibilidad casi nula; pude retornar a mi hogar. Esa salida la pude haber postergado si se me hubiera dado la información pertinente.
Se perdieron 10 vidas humanas, las cuales posiblemente se hubieran salvado ya que su elección de movilidad o permanencia podría haber sido otra. Otros tuvimos mejor suerte, pero solo eso, suerte, ya que no se nos dio la posibilidad de elección. Entiendo que él o los responsables de la Dirección de Meteorología, entidad oficial, no deberían ni ser llamados a sala. Deberían renunciar sin más demora".
Temporal (II)
Raúl Viñas | Montevideo
@|"He podido leer en vuestro matutino numerosas referencias al fenómeno meteorológico de la semana pasada. No han faltado comentarios de diversos técnicos con respecto a las fallas detectadas en los pronósticos de esos días y a las supuestas diferencias en la exactitud de los avisos emitidos de diferentes fuentes. Por ser ese mi campo de carrera es que les acerco los siguientes comentarios.
Como profesional no puedo dejar de preguntarme, como lo hacíamos el lunes pasado con los alumnos de la Escuela de Meteorología del Uruguay donde imparto cursos, quién pudo haber previsto la intensidad de los vientos del pasado martes. Técnicamente, hacer una advertencia de vientos fuertes de hasta 80 o 100 KPH para un caso como el que tuvo lugar esa noche, es a lo menos subestimar el fenómeno en un 50%. Hagamos una analogía, un enfermo es diagnosticado una infección y un grupo de varios médicos le indica que es muy posible que su temperatura corporal aumente a 38° según uno, 38.5° según otro y 39° según el más pesimista. Todo ello apoyado en análisis clínicos y la experiencia en casos similares de los galenos. Ahora resulta que a consecuencia de la virulencia de la infección el paciente termina en el CTI con temperaturas entre 42 y 43°. ¿Realizó alguno un pronóstico correcto? Con las cartas vistas sobre la mesa, todos somos muy buenos y capaces hasta de explicar lo inexplicable, pero no encontré hasta ahora ningún caso en que alguno de los colegas hubiera ni cercanamente pronosticado en la previa la intensidad de los fenómenos que nos afectaron. Agrego que estimo que de haber sido yo el predictor de turno, muy posiblemente hubiera operado de forma similar, simplemente porque realizar pronósticos de vientos superiores a los 130 KPH es algo fuera de nuestra experiencia.
Particularmente no escuché ninguna recomendación previa como la aparecida ayer en la tapa de vuestro matutino en el sentido de preparar botiquines y hacer acopio de alimentos, que evidentemente parece que pueden ser emitidas sin invadir las áreas privativas de la Dirección Nacional de Meteorología.
Después del temporal todos quieren hacer leña del árbol caído, pero creo que es de buena crianza abstenerse de arrojar la primera piedra hasta haber analizado en conciencia si está uno libre de pecado."
Dictadura
Heber Retamar Rodríguez | Montevideo
@|La verdad es que no salgo de mi asombro. Hace unos días escuché al señor Presidente de la República decir que todos los uruguayos somos de alguna forma responsables de lo que sucedió en este país entre finales de los años sesenta y el final de la dictadura militar.
Todos los uruguayos, si no entiendo mal, quiere decir eso. Quiere decir que usted también es responsable. Y que yo también lo soy. ¿Y quiere que le diga algo? No sé usted, porque no lo conozco, pero en lo que a mí respecta no me siento responsable de absolutamente nada de lo que pasó en este país desde que los señores tupamaros tuvieron la infeliz y peregrina idea de salir a poner bombas y a robar armas para tomar el poder por la fuerza.
¿Me entiende? Los primeros responsables fueron los tupamaros. No yo, que tenía que salir de mi casa todos los días con el corazón en la boca, porque no sabía si mis hijos iban a volver o iban a volar por los aires con alguna bomba en facultad. Y eso que nunca me metí con nadie. Pero igual tuve miedo, como tuvo la mayoría de los uruguayos, que no le pedimos a los tupamaros que la emprendieran contra todos.
Sí le pedimos muchos a las Fuerzas Conjuntas que nos defendieran. Muchos. Varios se olvidaron, y hoy miran para un costado. Yo no, porque tengo memoria, y me acuerdo lo que era este país a principios de los años setenta.
¿Y ahora el presidente pretende que todos somos responsables? No, señor Vázquez. No todos pusimos bombas, secuestramos gente, matamos personas inocentes, robamos armas, copamos financieras y casas, secuestramos y retuvimos personas. No todos quisimos adueñarnos de este país por la fuerza.
No todos, sólo algunos. Nadie está libre de tener un hermano comprometido con la guerrilla. Pero en todo caso le sugiero que mire para adentro, y no acuse al barrer a todos los uruguayos que vivimos con mucho dolor aquellos años y que hubiéramos dado mucho para que los tupamaros sólo hubieran existido en la imaginación de Sendic y sus secuaces.
Pero fue verdad. Y no somos todos responsables, sino solamente algunos. Y si mira su gabinete, su bancada y sus asesores más cercanos y directos, tendrá una buena muestra. Usted lo sabe.
Educación en Maldonado
María Elvira Pereyra | Montevideo
*|"En la entevista al maestro Héctor Florit, hoy Consejero del Codicen, sostiene que uno de los objetivos es asegurar 190 días efectivos de clases; hoy son 180.
Esto debe suceder en otros departamentos, porque en Maldonado, tanto en las escuelas como en los liceos, los docentes faltan de una manera alarmante. En muchas escuelas los niños pasan hasta 10 días sin clase pues no se nombran suplentes. Si la maestra pide licencia, son días perdidos, pues nadie es nombrado para atender esa clase. Lo mismo sucede en los liceos y los alumnos pierden horas y horas de clase.
A eso hay que agregar que muchos docentes trabajan en colegios y liceos privados, y allí no faltan. El viernes en las escuelas es día fatídico, faltan dos o tres maestras por turno. Las directoras tampoco se encuentran y algunas escuelas se convierten en tierra de nadie, favoreciendo el robo de bicicletas de los alumnos. Los padres llevan a los niños a la escuela y el día o los días que falta la maestra tiene que darse vuelta con ellos. Si los padres trabajan, los niños se quedan solos en casa, o hay que recurrir a los abuelos para que los cuiden. Y así, aquellos alumnos que no tienen apoyo familiar ni dedicación, pasan mirando televisión, o en la calle, en las maquinitas o el cyber. Entonces, la educación, el interés, los hábitos de estudios se van perdiendo, dejando lugar al desgano, al desinterés, al fracaso.
Frente a este problema, las autoridades han demostrando una indiferencia y una irresponsabilidad total. En estos días se dio el caso de que por error o mala interpretación, la Inspección cesó a la maestra de mi nieta (sexto año) y a los pocos días la llamaron de nuevo para avisarle que se habían equivocado. ¿No es ésto grave? Y se produjo una gran confusión con la suplente y los alumnos pasaron una semana sin clase.
Señor Florit, Ud. ya ha estado en el departamento. Venga ahora y recorra las escuelas un viernes por la tarde, comprobará la falta de docentes y directores. Ud. tiene razón cuando dice que la jornada escolar es corta, pero no por culpa de los alumnos; aquí en Maldonado los que faltan a clase son los docentes. ¿Podrá arreglarse algún día? Nuestro sistema FUE uno de los mejores, pero hoy deja mucho que desear."
Despenalización del aborto
Néstor Martínez | Montevideo
@|"Según las recientes declaraciones del diputado Abdala, se intenta lanzar una consulta popular acerca del tema de la despenalización del aborto. El argumento es que hay que dar a la ciudadanía la oportunidad de expresarse sobre este tema, y que dicho pronunciamiento popular destrabaría las cosas, facilitando al próximo gobierno la toma de decisión en un sentido o en otro.
Frente a esto, hay que repetir un principio fundamental: los derechos humanos no pueden ponerse a votación. No están sometidos al juego de las mayorías y las minorías, ni a las decisiones de los Parlamentos. El derecho a la vida es el derecho humano fundamental, base de todos los demás. No es posible someter a consulta ciudadana si se respeta o no la vida de los no nacidos, o si se penaliza o no el atentado contra ese derecho humano fundamental.
El gobierno que saca una ley despenalizadora del aborto está diciendo que es lícito quitar la vida a cierta clase de personas, en ciertas circunstancias; está poniéndose por encima del derecho humano fundamental, que es el derecho a la vida. Ningún Parlamento tiene ni puede tener el derecho de decidir quién vive y quién no vive, ni de qué vidas humanas inocentes es lícito suprimir.
Esta consulta debe ser rechazada por la misma razón que debe ser rechazada la pretensión despenalizadora.
Como dice el diputado Abdala: "ésto no es un aumento del IVA o una modificación del régimen jubilatorio, no es una refinanciación de deuda del agro; es un tema distinto que tiene que ver con valores morales, con valores espirituales, y conviene que la sociedad se expida porque le da un sustento mucho mayor a cualquier tipo de decisión de rango político parlamentario."
Justamente, porque no es un aumento del IVA, sino una cuestión moral, es que la sociedad no puede expedirse sobre el tema.
El diputado Abdala presenta la consulta como una forma de lograr que al próximo gobierno se le haga difícil ir en contra de lo dicho por la ciudadanía, destrabando así la situación. También puede verse como una forma de permitir al próximo gobierno lavarse las manos sobre una decisión de ese tipo, dejándole la responsabilidad a la gente. La ciudadanía sí tiene el derecho, e incluso el deber, de no permitir que se ponga bajo su responsabilidad este atentado al derecho a la vida, que es el derecho humano fundamental.
Finalmente, el diputado habla de cosas trabadas en nuestro país, que no avanzan. Pero no todas las trabas son malas, ni el asunto es solamente avanzar, sino también hacia dónde. No vamos a avanzar más porque autoricemos a quitar la vida a algunos que ni siquiera han nacido. Al contrario, al someter los derechos humanos al eventual resultado de una consulta electoral habremos retrocedido significativamente respecto de lo que se ha de entender por una sociedad civilizada."