Río de Janeiro - Los estados de Rio Grande do Sul y Santa Catarina, en el extremo sur de Brasil, se encontraban hoy en alerta de ciclón extratropical, que según especialistas podría levantar vientos de hasta 80 km/h y provocar lluvias de gran intensidad.
Según el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), el ciclón afectará este jueves y viernes principalmente la región costera al este de Rio Grande do Sul, limítrofe con Uruguay y Argentina, y Santa Catarina y su paso podría también ser sentido en el litoral del vecino estado de Paraná.
El ciclón "se está configurando y dirigiendo su avance hacia el medio del océano" Atlántico, dijo a la AFP Luis Cavalcanti, especialista del Inmet. El ciclón podría intensificarse el viernes con vientos de entre 60 y los 80 km/h y alejarse de la costa el sábado.
En el mar, las olas podrían alcanzar hasta cuatro metros de altura, de acuerdo con otras previsiones divulgadas por el Centro de Previsión del Tiempo y Estudios Climáticos (Cptec).
Los especialistas han recomendando a los pescadores suspender sus actividades y a la población evitar la cercanía a la zona costera.
En Santa Catarina, la Defensa Civil espera que el impacto se sienta más en el litoral sur mientras que en Paraná, se espera que los vientos sólo provoquen una agitación en el mar entre el viernes y sábado próximos.
La causa de los fenómenos meteorológicos citada por los especialistas es el encuentro de un frente frío que viene del sur con una masa inestable que llegó del norte de Argentina y sur de Paraguay.
En distintas zonas de los vecinos Argentina, Paraguay y Uruguay las lluvias y fuertes vientos causaron importantes daños la semana pasada.
Un tornado afectó ya el lunes la ciudad de Muitos Capoes (a 275 km de Porto Alegre, Rio Grande do Sul) donde se registraron 16 heridos.
Desde el lunes hasta la mañana de este jueves se contrabilizaron 127 mm de lluvia en la localidad de Igrejinha, en Rio Grande do Sul, mientras que las localidades cercanas a los ríos se encuentran en alerta ante la posibilidad de desbordes, de acuerdo con los últimos datos de Defensa Civil.
Los meteorólogos también han llamado la atención sobre los cambios climáticos que se registran en otras zonas de Brasil. En el estado de Mato Grosso, en el centro oeste del país, un vendaval dejó sin electricidad a unas 300.000 personas la noche del miércoles.
La región está siendo afectada por lluvias intensas y caída de granizo.
El norte y nordeste brasileño sigue soportando mientras tanto los efectos de una sequía, con escasas lluvias y aire cálido.
AFP