El advenimiento del nuevo gobierno significó, en lo que al análisis de los hechos ocurridos durante la dictadura militar respecta, un cambio de 180 grados y no por casualidad el tema ocupa los primeros planos de los medios de difusión hace ya unas cuantas semanas. Ahora bien, que ese giro sea positivo para los intereses del país y para alcanzar la reconciliación nacional que seguramente está en la intención de todos los uruguayos, al menos de los uruguayos todos de buena voluntad, ese es otro tema.
No es un tema menor, por el contrario es de los más importantes que enfrenta el país hoy. Que todo esto termine bien, que no profundice viejas heridas de los últimos cuarenta años, que no ponga en riesgo la institucionalidad ni altere la tolerancia pacífica y un modo de ser uruguayo que a todos nos enorgullece, es un tema fundamental.
Muy probablemente en ese concepto podamos encontrar la virtud más importante de la declaración que al respecto, en forma madura y responsable, tras realizar consultas a todos los niveles y con el aporte de sus tres principales sectores —Alianza, Herrerismo y Correntada Wilsonista— termina de aprobar el Directorio del Partido Nacional por quince votos en quince. La de constituirse en un aporte positivo al presente y al futuro del país. Un documento de carácter histórico que, es verdad, recoge las definiciones de nuestra colectividad en los momentos difíciles de la vida de nuestra Nación, que remarca la infatigable lucha en defensa de las libertades públicas, de los derechos humanos y de la consolidación de la democracia y el Estado de Derecho. Pero que también tiene una enorme actualidad y mira, por encima del pasado, hacia el porvenir.
Así lo hace desde el momento en que valora como positivos todos los avances que se puedan lograr en el cumplimiento del artículo 4º de la Ley de Caducidad, poniendo de manifiesto la visión de Wilson en una norma que casi veinte años después de aprobada tiene una trascendente vigencia y actualidad. Así lo reafirma cuando le señala al Poder Ejecutivo la necesidad de avanzar sí, pero mantener el equilibrio también de manera tal de preservar lo conquistado durante todos estos años, "en cada tiempo, en cada etapa; lo conquistado en todos los tiempos, y en todas las etapas".
Tengo la impresión de que así lo entendió el Presidente de la República, cuyas declaraciones en Pando sobre el tema no compartimos en tanto expresó mayor satisfacción por un seudocuestionamiento a las gestiones anteriores que por los propios avances que aparentemente se puedan lograr.
Porque también es muy valiosa su respuesta inmediata y positiva a la solicitud de entrevista planteada por nuestra colectividad, siempre buscando el diálogo. Lo recibiremos en el despacho del Presidente del Directorio con esa actitud, positiva y constructiva, la del Partido Nacional de todos los tiempos.
Como precisamente se señala en la declaración: "Este Partido Nacional de oposición hoy, pero Nacional siempre". Que recuerda aquel editorial memorable de Wilson, titulado: "Como siempre los blancos".