Sin Marcelo Tejera, sin el haitiano Jacques Pierre, sus dos figuras del Campeonato Uruguayo Especial 2005, que acaban de abandonar el club, y ante un River Plate que puede provocarle fuertes dolores de cabeza, Peñarol procurará hoy comenzar con el pie derecho su participación en el Torneo Apertura.
Peor manera de arrancar la temporada 2005/2006 no podrían haber ligado. Es como si se la hubiesen preparado a propósito Nacional, Defensor Sporting y Danubio, los otros grandes aspirantes al título, para que su debut fuera bien complicado. Algo que de por sí lo es porque Peñarol tiene la obligación de coronarse campeón para cortar una racha negativa de dos temporadas.
En consecuencia, si de medir la presión de Peñarol se trata, no hay dudas que el equipo de Morena tendrá la máxima permitida, porque no será fácil ocultar las bajas (perdió doce jugadores) y mucho menos jugar con la urgencia de sumar y sumar.
Los darseneros, por otra parte, están en condiciones de protagonizar una sorpresa en el Estadio Centenario, especialmente por la vocación de juego que tiene el elenco orientado por Oscar Aguirregaray y Pablo Bengoechea.
Es más, aunque River viene de perder en forma contundente contra Miramar Misiones, está claro que el cotejo contra Peñarol representa la hermosa oportunidad de recuperarse en grande, porque el desafío ya de por sí es un gran incentivo.
Además, si de jugadores se trata, River tiene en sus filas hombres con trayectoria, futbolistas que se pusieron las camisetas de los grandes y que no querrán oficiar de simples "partenaires".
En consecuencia, Peñarol está obligado a ganar para no meterse en un callejón sin salida. River está urgido por un triunfo para no clavarse en el fondo de la tabla ya de pique.
Por todo esto, el cotejo promete tener la carga de "TNT" necesaria como para sacudir los cimientos del Centenario.