BRASILIA | ANSA, AFP y O GLOBO
El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, dijo ayer que "no me suicidaré", "no renunciaré", ni dejará su cargo antes del final de su mandato, en su pronunciamiento más contundente desde que estalló la crisis política por las denuncias de corrupción en su gobierno.
De cualquier modo, aparece cada día más comprometido ante el aluvión de acusaciones y las encuestas en el vecino país muestran un claro descenso en el apoyo popular. Incluso su reelección, que parecía segura, ahora es puesta en duda.
El presidente se refirió ayer frontalmente a la grave crisis que vive Brasil por las acusaciones contra el oficialista Partido de los Trabajadores, al participar de una reunión del Consejo de Desarrollo Económico y Social.
Hasta ahora el tono de sus declaraciones había sido más bien contemporizador, minimizando el problema. Pero ayer, movido —según especulaban los analistas brasileños— por la buena recepción que tuvo el discurso directo con el que el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, respondió a las denuncias que lo incriminaban, cambió el estilo.
De cualquier modo, la emulación de su ministro no es la única hipótesis acerca del porqué de ese nuevo tono. También es cierto que a esta altura, las acusaciones parecen difíciles de minimizar.
Aparte de las dos denuncias más graves que enfrenta el PT, el pago de sobresueldos para consolidar la alianza en la que se sustenta su gobierno y el financiamiento irregular de la campaña electoral, diariamente aparecen más maniobras ilegales. (Ver nota aparte).
CAIDA. Estos tres meses, signados por continuos escándalos de corrupción, castigaron la popularidad del presidente, quien perdió la confianza de la mayoría de los brasileños.
Las últimas encuestas de opinion realizadas en el país registran el giro más brusco de la opinión pública desde que Lula llegó al poder, en enero de 2003. Según la empresa Ibope, el 52% de los brasileños no tiene confianza en el presidente, mientras en julio esa tasa era de 42% y en junio de 38%.
Ese cambio en la opinión pública incide en las chances de reelección de Lula en los comicios de octubre de 2006, que parecían ser una simple formalidad hasta que en junio el PT fue acusado de sobornar diputados para que apoyasen al gobierno en el Congreso.
El estudio de Ibope mostró que ahora Lula podría perder por pocos votos en el primer turno contra José Serra, del Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB). Serra, a quien Lula venció en 2002, obtendría 30% de los votos y Lula 29%.
En la segunda vuelta, Serra cosecharía el 44% de los sufragios contra 35% de Lula. El sondeo indica también que Lula sería derrotado por Serra en todas las regiones del país y en todas las capas sociales, incluidas las más desfavorecidas.
La opinión pública parece no haber recibido bien el hecho de que Lula haya anticipado la campaña electoral de 2006 y se haya lanzado a recorrer el país para inaugurar obras y pronunciar discursos, especialmente ante los más pobres. Tampoco parecen haber convencido las disculpas presentadas por Lula el 12 de agosto luego que el publicitario Duda Mendonca reveló que el PT le pagó por sus servicios, incluida una parte de la campaña presidencial de 2002, en una cuenta abierta en un paraíso fiscal del Caribe.
El presidente se declaró traicionado pero aún no ha dicho por quién, observan los comentaristas políticos.
REMEMBRANZAS. Ante ese panorama, Lula comenzó su alocución de ayer con una frase que era destacada en los medios brasileños: "no haré como Getulio (Vargas), como Janio (Quadros), o como Joo Goulart", en alusión a ex presidentes brasileños que por diversas razones (suicidio, renuncia, derrocamiento) no completaron sus mandatos. No renunciaré; mi comportamiento será el que tuvo el ex presidente Juscelino Kubitschek: paciencia, paciencia y paciencia", concluyó Lula, quien destacó que seguirá en el "comando" del país.
Lula da Silva se quejó de que la oposición está colocando "veneno" en la crisis, para obtener ventajas electorales de cara a las elecciones presidenciales de 2006. "No puedo aceptar que, so pretexto de las elecciones de 2006, se pueda actuar en forma irresponsable. Cuatro años es una eternidad para la oposición, y un minuto para quien está en el gobierno", dijo Lula.
El presidente reafirmó además que las investigaciones continuarán, sean quienes sean los implicados. "Siempre dije: no quedará piedra sobre piedra en estas investigaciones; soy petista, tengo orgullo de ser petista, pero la justicia comienza dentro de casa".
Y concluyó refiriéndose al tema que más ocupa en estos dias las especulaciones: "Aún no decidí si seré candidato o no, y no lo voy a decidir ahora, porque creo que no es el momento. No es la elección lo que tengo en la mente, sino llegar al 31 de diciembre de 2006".
Optimismo
WASHINGTON
El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que la crisis que sufre el gobierno de Brasil hasta el momento no ha afectado su economía, cuyo comportamiento considera sólido. "Creemos que los recientes acontecimientos políticos no han afectado las políticas macroeconómicas y que un sólido marco de políticas económicas se mantiene firmemente en su lugar", dijo ayer Thomas Dawson, vocero del FMI. Si bien reconoció que ha habido "alguna volatilidad" en los mercados, destacó que las "buenas noticias económicas y la expectativa de que las políticas sólidas serán mantenidas". ANSA
Investigan la conexión uruguaya
BRASILIA
Una comisión del Congreso brasileño aprobó el miércoles el levantamiento del secreto bancario de tres fondos de pensión y de una empresa off shore uruguaya, para rastrear el origen del dinero que alimentó una caja paralela del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Se trata de los fondos de tres entidades estatales, Caixa Económica Federal, Fundación de la Seguridad Social y Petrobras. Otros ocho fondos deben ser objeto de medidas similares próximamente.
También se aprobó la quiebra del secreto bancario de Esfort Trading, una empresa uruguaya usada por Marcos Valerio para enviar dinero a las Islas Caimán, en una maniobra que El País denunció el pasado domingo.
La quiebra del secreto se refiere sólo a los movimientos con el Banco Rural y el Banco de Minas Gerais (BMG), que fueron las principales fuentes del publicista Marcos Valerio, prestamista oficial del PT. Esas instituciones prestaron 55 millones de reales (casi U$S 24 millones) a Valerio, en un flujo irregular de dinero que tuvo a Uruguay como una de las más importantes escalas.
Lula se reúne a últimas horas de la tarde con los presidentes de las dos cámaras del Congreso, del Supremo Tribunal Federal y de la Procuraduría General de la República para estudiar propuestas de legislación más avanzadas en el combate a movimientos financieros, indicó por su parte la Presidencia. AFP
Nuevasdenuncias
Diariamente, el conjunto de escándalos continúa creciendo. Un ex asesor del ministro de Hacienda, el abogado Rogério Buratti, quien el pasado viernes hizo temblar el mercado financiero brasileño con sus denuncias, insistió ayer en sus acusaciones contra el que fuera su jefe.
Reiteró ante una comisión parlamentaria que éste habría recibido en 2001 y 2002 coimas de 50.000 reales por mes de empresas de recolección de basura cuando era alcalde en una ciudad del estado de So Paulo, y que el juego ilegal financió campañas del PT aunque reconoció que no tiene pruebas.
Buratti dijo que se trata fundamentalmente de asuntos que le fueron "contados" por un amigo suyo, también asesor de Palocci, que murió el año pasado, pero afirmó que "ninguna empresa contribuye sin que el patrón lo sepa; Palocci sabía".
Agregó que el "esquema" que funcionaba en Ribeirao Preto se repetía en otras ciudades y que, "lamentablemente, son las reglas del juego".
Y no fue esta la única novedad en materia de corrupción de la jornada de ayer. El Tribunal de Cuentas de Brasil anunció que investigará los gastos realizados en el primer semestre del 2005 por la Presidencia de la República y el aparato de inteligencia (Abin) con tarjetas de créditos corporativas.
El Tribunal anunció que la presidencia de la República y la Abin representan el 54% de los gastos del sector público con ese sistema.
Según el diario O Estado de So Paulo, entre enero y junio del 2005 por la presidencia de la República esos gastos sobrepasaron los 1,6 millones de dólares.