El presidente Tabaré Vázquez logró distender el conflicto de los médicos de Salud Pública, al recibir a una delegación gremial en la Residencia de Suárez y al poner sobre la mesa una nueva propuesta salarial. El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) valoró positivamente el "gesto político" del mandatario y la apertura de un espacio de negociación "formal". Sin embargo, la fórmula planteada generó reacciones muy distintas en la interna del gremio.
Vázquez manejó por primera vez la posibilidad de volcar fondos extrapresupuestales pero para mejorar exclusivamente la situación de los médicos más sumergidos y que tengan exclusivamente un salario como médicos de Salud Pública. Mientras los sectores más "moderados" del SMU ya se pusieron ayer a estimar un número de trabajadores comprendidos, la propuesta no conformó a los sectores más combativos del gremio.
El dirigente Daniel San Vicente, si bien elogió la "jerarquización" que Vázquez realizó de la situación de los médicos del MSP, también remarcó que el planteo ofrecido vuelve a estar en la línea de enfrentar a "médicos contra médicos".
"Para nosotros el camino no es hacer una lista de sumergidos entre los sumergidos", dijo a El País. El dirigente es partidario de una solución más "global" para los dos mil médicos que menos ganan. "Seguimos creyendo que el camino es llegar a un sueldo mínimo de 12 mil pesos para todos los médicos. De repente, podemos hacerlo por etapas y comenzar en 2005 otorgando las dos terceras partes que le restan a cada médico para llegar a ese piso", propuso San Vicente.
Sin embargo, el vicepresidente de la gremial, Alfredo Toledo, fue mucho más receptivo a los planteos del presidente. "Fue una reunión muy positiva. Quedamos conformes", comentó el dirigente perteneciente a una agrupación más moderada. Toledo valoró que las autoridades hayan descartado la propuesta de recortar los salarios altos con el fin de mejorar los sueldos más sumergidos. También destacó que por primera vez aparecen fondos extra. "Por algún lado hay que empezar", matizó.
La ministra María Julia Muñoz ya adelantó que el MSP se pondrá a confeccionar el listado de los médicos que quedarían comprendidos en su propuesta. "Se estudiará una pauta diferencial a lo ya establecido para este año", dijo.
Muñoz aseguró que el Poder Ejecutivo no pretende "interferir" en las movilizaciones planteadas por la gremial. El SMU fue a la reunión con Vázquez con un paro de 36 horas "en carpeta". En su última asamblea, el gremio aprobó una resolución en la que se advierte que si no hay avances en las negociaciones, el próximo 29 de agosto podría resolver una paralización de ese tenor.
EVALUACION. Si bien empieza ahora una nueva etapa de negociación, la "movida" política de Vázquez descomprimió momentáneamente el conflicto. La sola comunicación de la reunión generó una asamblea con otro escenario.
El presidente abrió la reunión de ayer explicando que en 2005 existían muchas limitaciones económicas y que a la vez había muchos sectores reclamando. Sin embargo, reconoció que la situación de los médicos de Salud Pública era especialmente "inequitativa".
Todo el gremio elogió el recibimiento de Vázquez. "La verdad es que demostró una gran sensibilidad social y política. Reconoció la lucha digna de un gremio", opinó San Vicente, que en las asambleas previas había lanzado duras críticas al gobierno. El dirigente también valoró que Vázquez haya invitado también a la reunión a la ministra Muñoz, "formalizando" su rol de contraparte en la negociación. De todos la ministra aclaró que la propuesta de ayer, no invalida la intervención del Ministerio de Trabajo.
FEMI también comparecerá a Suárez
Los médicos del interior rechazaron también ayer formalmente la propuesta del MSP de rebajar los salarios superiores a los 18 mil pesos con el fin de mejorar los sueldos más bajos. El plenario gremial de la Federación Médica del Interior (FEMI), que hasta el momento no adhirió a ninguno de los paros decretados por el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), resolvió ayer pronunciarse.
Pero además esta gremial decidió también solicitarle una entrevista a Tabaré Vázquez con éxito. El presidente recibirá a FEMI el próximo 31 de agosto. El sindicato no resolvió tampoco ninguna medida gremial, a la espera del resultado de la reunión con el presidente. El gremio prefirió no evaluar la propuesta que Vázquez le planteó ayer al SMU, hasta recibirla del propio mandatario. En cuanto a los paros, el dirigente José Pedro Ibargoyen comentó a El País que si bien Femi no descarta ninguna medida, "no es proclive" a realizar acciones que puedan repercutir "sobre la calidad de atención de los usuarios".
De todos modos, Ibargoyen apuntó que Femi y el SMU comparten "los mismos principios gremiales" y que la prueba está en que el gremio del interior rechazó una fórmula que implicaba conceder aumentos en base a rebajas a otros colegas.
En línea directa con los gremios
La estrategia de recibir a los gremios para evitar la radicalización de los conflictos se ha convertido en un verdadero sello de la gestión de Tabaré Vázquez.
Las intervenciones del presidente han logrado siempre un efecto de distensión.
Cuando Cofe dio un ultimátum, una reunión en Suárez dejó sin efecto las medidas.
Cuando un grupo de deudores obstruía la circulación por el Palacio Legislativo, el propio presidente se acercó a dialogar y logró que se permitiera el paso.
El jueves Vázquez recibió a los jubilados y ayer, no sólo se reunió con los médicos, que estaban en el inicio de una escalada de movilizaciones, sino también con las gremiales agropecuarias que reclaman flexibilizaciones en el pago de las deudas con el BROU.