La justicia penal podría iniciar una investigación sobre la muerte de Arpino Vega y Ubagesner Chávez Sosa, desaparecidos en 1974 y 1976, cuyos restos estarían en la chacra de Pando donde el gobierno viene excavando desde el pasado jueves.
Si como resultado de las excavaciones, los arqueólogos de la Facultad de Humanidades encuentran los restos de ambos desaparecidos, los jueces Juan Carlos Fernández Lecchini o Gustavo Mirabal podrían pedir informes de la investigación del Ejecutivo, dijeron a El País fuentes judiciales.
Las fuentes agregaron que de encontrar los cuerpos el "modus operandi" sería el mismo que en los casos de María Claudia García, que investiga Mirabal, o de Elena Quinteros, que indaga Fernández Lecchini. Las fuentes dijeron que entonces se investigará.
Ayer continuaron las excavaciones en el terreno durante nueve horas, sin hallazgos. El personal que participa de los trabajos debió firmar un documento con la Presidencia de la República por el cual se obliga a no dar información sobre el avance del procedimiento.
Los dos desaparecidos murieron por apremios físicos en la base aérea Boisso Lanza y según informó la Fuerza Aérea en su informe están enterrados en esa propiedad, que perteneció al tupamaro Tito Sclavo, hermano del escritor Cuque Sclavo. Actualmente pertenece a un particular.
El comandante de la Fuerza Aérea, Enrique Bonelli, dio cuenta en el informe que entregó al presidente Tabaré Vázquez de la muerte de Vega y Chávez Sosa. Admitió que ante la muerte de los detenidos, "se procedió a montar un operativo simulando su fuga y sepultando con cal el cadáver" en chacras de Pando.
DETENIDAS. Por otra parte, según informaron a El País fuentes allegadas al equipo de investigadores, las excavaciones en el Batallón 13 están detenidas.
Los informantes explicaron que al llegar a un punto en el que no se encontró nada luego de cuatro meses de trabajo, se decidió suspender las tareas para concentrarse en el Batallón 14 de Toledo y en la chacra de Pando. En las próximas semanas se convocará a una audiencia a los técnicos para evaluar si hay mérito de seguir trabajando allí.
En Toledo, los científicos continuarán hasta terminar con los cinco puntos concretos que fueron marcados por el Ejército como lugares en los que habría enterramientos humanos.
Ayer, según se informó excavaron en una nueva zona de 20 metros cuadrados. También excavaron 25 metros cuadrados en otra zona cercana a una cañada que corre por el predio.
Durante el fin de semana no habrá excavaciones y los trabajos se retomarán el lunes en el 14 y en Pando.
Con respecto a las excavaciones, la fiscal Mirtha Guianze pidió al juez Fernádez Lecchini que solicite al Ejecutivo un informe para saber si existe un protocolo de trabajo en los batallones y si el mismo se está cumpliendo. El magistrado recibió el escrito de la fiscal ayer y el lunes resolverá al respecto.
La fiscal realizó esa consulta ante versiones de que no se estaría cumpliendo con lo estipulado en el documento que elaboraron los profesionales del Instituto Técnico Forense (ITF).
Después de cuatro meses de excavaciones, el único hallazgo de relevancia fue el del 27 de abril, pero recientemente los antropólogos argentinos determinaron que son de origen animal. No obstante, no se descarta en el futuro que sean examinados en el exterior.