JUAN PABLO CORREA
Aunque tiene claro que la eventual extracción del gas natural detectado en aguas uruguayas, comenzará no antes de tres años, el gobierno comenzará hoy mismo contactos exploratorios con Petrobras, el gigante energético brasileño, con amplia experiencia en estudios y extracciones "off shore", es decir en el mar, para interesarlo en el descubrimiento.
El ministro de Industria, Jorge Lepra, dijo a El País que hoy mantendrá reuniones en Montevideo con técnicos de Petrobras "que es la empresa de la región que tiene mayor experiencia". Por su lado el presidente de Ancap, Daniel Martínez, y un geólogo de la empresa irán hoy a Brasil en el marco de un viaje previsto con anterioridad para reunirse con técnicos de Petrobras y el tema estará sobre la mesa.
PROCESO. La estrategia del gobierno es ahora realizar nuevos estudios sobre el hallazgo de vestigios de gas en el mar territorial uruguayo y posteriormente llamar a una licitación abierta internacional para conceder la explotación, explicó Lepra. No tiene porque necesariamente participar Ancap, comentó. "Es un descubrimiento muy auspicioso y los estudios fueron muy serios, pero saquémosle ansiedad al tema. La eventual explotación es un tema que se va a dar en el próximo gobierno", matizó.
De todas formas, Ancap se está moviendo. Martínez dijo a El País que el ente ya tenía presupuestados estudios en dos dimensiones de la zona y que posiblemente efectuará otros en tres dimensiones. El jerarca reconoció que Ancap no tendría ni la capacidad económica ni tecnológica para efectuar la explotación del yacimiento en solitario que demandaría centenas de millones o incluso miles de millones de dólares. Por ese motivo quizás se requerirían modificaciones legislativas para permitir al ente asociarse para los trabajos, expicó.
Martínez adelantó que el yacimiento "sería importante" por su magnitud, aunque aclaró que "si todo sale bien" las extracciones podrían comenzar recién en 2008, un año después de empezar la perforaciones. De todas formas, ya se sabe que la cantidad de gas que estaría en aguas uruguayas superaría ampliamente el umbral a partir del cual se considera rentable un depósito.
¿PETROLEO? Aunque Lepra señaló que "por ahora estamos hablando de gas", Nelson Ucha —investigador de Ancap—consideró que "muy probablemente" haya en el mar también petróleo.
Ucha, junto con otros investigadores de la Sociedad Uruguaya de Geología, entregó a Ancap a comienzos de este año un estudio llamado "Hidratos de gas: estimación de su potencial en la plataforma continental del Uruguay a partir de información sísmica de reflexión". "El desarrollo y acumulación de hidratos de gas en la Cuenca Oriental del Plata y los sectores profundos de las cuencas Punta del Este y Pelotas, tiene dimensiones muy importantes y su desarrollo puede extenderse inclusive aún más que el definido a partir de las señales sísmicas generadas por los reflectores simuladores de fondo", dicen las conclusiones del trabajo.
Fernando Franzini, encargado de Relaciones Públicas de la Armada, dijo a El País que los hidratos de gas bajo los cuales está el gas libre se encuentra en el denominado "talud", a entre 300 y 1000 metros de profundidad, a unos 180 kilómetros de las costas de Maldonado y Rocha.
Un hallazgo valioso y accidental
En 1998 el Poder Ejecutivo encomendó a la Armada la realización de estudios para presentar ante la Organización de Naciones como base para solicitar una ampliación de las 200 millas marítimas contadas desde sus costas que los países pueden reclamar como sus aguas territoriales. Los trabajos están siendo realizados por el buque "Oyarvide" y por el Instituto Federal de Geociencias de Alemania que contrató un barco ruso.
Ese buque informó de la existencia de gas a unos 600 metros por debajo del fondo del mar en la zona denominada "talud" (ver infografía), explicó el vocero de la Armada, Fernando Franzini. Los hidratos de gas no se encuentran en fase de explotación comercial aunque su potencial energético es reconocido a nivel mundial. Por debajo de esos hidratos está el gas "libre", que es de hecho gas natural.
Ese gas ya llega desde Argentina y por cañería a los hogares montevideanos a través de Gaseba (tiene 47.000 clientes residenciales) y de algunos departamentos del interior por medio de Conecta (3.500 hogares usuarios). A Uruguay entra a través de dos gasoductos que ingresan al departamento de Paysandú y por el denominado "Cruz del Sur" que va de Buenos Aires a Montevideo.
El gas natural puede ser utilizado en cocción, calefacción, calentamiento de agua, transporte (en Argentina hay más de un millón de vehículos que lo usan) y generación eléctrica. UTE tiene contratado gas natural argentino para alimentar las centrales de generación que planea comenzar a construir este año. A nivel industrial se utiliza para la fabricación de productos químicos, cerámicos, de papelería, etcétera, y en los comercios para lavar, secar, planchar y generar calor y frío, entre otros usos.
Consumo escaso
En América del Sur Venezuela es el país con más gas natural seguido de Bolivia, aunque los problemas políticos de este país han impulsado el estudio del denominado "anillo energético", que apunta a la construcción desde el yacimiento peruano de Camisea de un gasoducto que alimente a Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. De todas formas, hay dudas respecto a que la capacidad del yacimiento sea suficiente. En Uruguay aún es baja la utilización de gas natural —sólo el 2% del consumo total—pero en Argentina representa el 48,4% del consumo energético, seguido del petróleo con el 37,60%, la hidroelectricidad con el 5,25%, la energía nuclear con el 3,1% en tanto que otras fuentes como carbón y leña totalizan un 5,5%. A nivel mundial se calcula que en 2015 representará 26%.