HELSINKI | AP
A toda orquesta se clausuró ayer la cita máxima del atletismo, con un récord mundial a cargo de la cubana Osleidys Menéndez y con la británica Paula Radcliffe estampando por fin su nombre en letras de oro al ganar el maratón.
Rashid Ramzi se consagró como el rey del mediofondo venciendo en los 800 metros, al igual que lo hizo en los 1.500. Marroquí con la nacionalidad de Bahrein, Ramzi se convirtió así en el único atleta en vencer esas dos pruebas en un sólo mundial.
Pero la que entró en lo más profundo de la historia fue Menéndez, quien hizo trizas su propio récord universal en lanzamiento de jabalina con una marca de 71,70 metros.
Recién entrada en calor, ya que fue su primer intento, Menéndez mandó al archivo su previa plusmarca, de 71,54, que se remontaba a 2001.
"Yo no esperaba romper el récord, mi objetivo era ganar el oro", dijo la cubana de 34 años, que también se consagró campeona olímpica en Atenas 2004.
Poco antes, la británica Paula Radcliffe ganó el maratón con récord del campeonato en 2 horas, 20 minutos y 57 segundos.
Dueña del récord mundial y campeona de varias maratones de lustre, Radcliffe no había tenido la satisfacción de colgarse un metal dorado.
Además de quebrar la supremacía de Etiopía en las pruebas de fondo, Kenia se llevó su único oro justo en la clausura del mundial, cuando Benjamin Limo ganó los 5.000 metros con un tiempo de 13 minutos y 32.55 segundos.
"Mi hijo nació el lunes pasado y es obvio que lo voy a poner Helsinki", dijo Limo, quien le ganó el mano a mano en la recta final al etíope Sileshi Sihine.
En la última prueba, Estados Unidos atrapó el oro en la posta masculina 4x400 con un tiempo de 2 minutos y 56.91 segundos. Bahamas logró plata y el bronce lo obtuvo Jamaica.
Fue un cierre excepcional para Estados Unidos, que embolsó así su oro número 14, superando por uno la cosecha de Stuttgart 1993.