En el año de su 60º aniversario, la Fundación Procardias está llevando adelante desde hacer varios meses una campaña para instalar 300 aparatos cardiodesfibriladores en los próximos dos años, en todo el país. Ahora está intensificando esta campaña que apunta a enfrentar el paro cardíaco súbito, que provoca unas 5.000 muertes al año en el país, confiaron a EL PAIS fuentes de la institución. El objetivo fundamental de esta iniciativa de Procardias —que aunque pocos los saben es la fundación más antigua del mundo en estos temas—es poner en marcha un Programa Nacional de Acceso Público a la Cardiodesfibrilación. Estos aparatos, que en lenguaje corriente se denominan "bandejas de reanimación", constituyen "el único medio efectivo para combatir la muerte por paro cardíaco súbito", afirman los responsables de Procardias, quienes estiman que la mitad de las personas que mueren por esta causa en Uruguay podrían salvarse si existiera el Programa Nacional que se promueve.
De acuerdo a Procardias, los tiempos asistenciales de respuesta prehospitalaria a una ataque cardíaco rondan los 7 u 8 minutos. Este tiempo, afirman, es excesivo. Si existieran desfibriladores en lugares clave —shoppings, aeropuertos, estadios deportivos, locales de eventos, etcétera— los tiempos de respuesta podrían reducirse.
La instalación de aparatos exige, además, la capacitación del personal para operar el dispositivo. La campaña, llamada Salva Corazones Uruguay, prevé estas instancias formativas.
A nivel internacional la tendencia también señala la conveniencia de disponer de cardiosdesfibriladores en lugares de alta concentración de personas. En la playa de Riazor, en La Coruña, se instaló la semana pasada un dispositivo de este tipo.
PARA APOYAR Hoy a la hora 20.30, en el Club de Golf, se realizará un evento cultural a beneficio de Procardias. Actuarán la soprano ítalo-uruguaya Margarita Luongo, la pianista rusa Iris Verbitzky, Juan Schellemberg y Fugata Tango.