Por "una cuestión generacional" losmilitares "quieren borrar la página"

| El titular de la Asamblea General dijo que los temas prioritarios del primer año son derechos humanos, presupuesto y reforma tributaria. Afirmó que hay un cambio de orientación y pidió "confianza" y "paciencia" a la población.

El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa estima que hay tres temas que marcarán el primer año del gobierno actual: los avances en lo que tiene que ver con el destino de los detenidos desaparecidos durante la dictadura, el presupuesto quinquenal de gastos y la reforma tributaria.

Si bien está convencido de que la totalidad de la bancada de legisladores del Encuentro Progresista-Frente Amplio respaldará el proyecto de presupuesto, el vicepresidente admitió que aún faltan "estadios" para completar y llegar a una verdadera "cultura de gobierno".

"Todos los cambios cuestan, no hay cambios que se hagan fácilmente. La cultura de gobierno se va adquiriendo con el ejercicio del gobierno, no hay otra manera. En cinco meses o seis meses del nuevo gobierno todavía faltan estadios para completar esa cultura de gobierno", aseguró Nin Novoa a El País.

El vicepresidente, por otra parte, se mostró satisfecho con los avances alcanzados en lo que tiene que ver con el destino de los detenidos desaparecidos y aseguró que por una razón generacional, las propias Fuerzas Armadas están dispuestas a "dar vuelta la página".

Lo que sigue es una síntesis de la entrevista:

—El ex presidente Jorge Batlle dijo que Uruguay va camino a un modelo socialista-marxista y el diputado del MPP Juan Domínguez, sector mayoritario de la izquierda, instó a avanzar hacia el socialismo. ¿Considera que el actual es un gobierno socialista?

—Yo ya contesté sobre eso. Un modelo marxista expropia los medios de producción. Acá no hay ninguna expropiación.

—En los próximos días el gobierno remitirá al Parlamento la ley de presupuesto, ¿cómo se hará para cumplir con las demandas que en la población se pueden haber generado con la llegada de un gobierno de izquierda?

—La gente sabe muy bien cuál es el nivel de expectativa que puede generar. Lo concreto es que aquí no hay demandas exageradas ni manifestaciones extremas. Se sabe el país que heredamos, con una crisis muy grande, con niveles de pobreza y desigualdad como nunca se habían visto en la historia. Y que la causa de todo esto fue la falta de empleo, la calidad del empleo y el fuerte endeudamiento. Todo eso nos obliga a tener que fijar prioridades. Esas prioridades están fijadas en función de los sectores más carenciados, por eso el Plan de Emergencia, por eso las políticas sociales, por eso los programas de educación, salud y seguridad pública. Eso es lo que se va a priorizar. Esa es la demostración cabal de que hay un cambio concreto y real en este gobierno. Es un cambio de orientación y se le pide a la población que tenga la suficiente confianza y a la vez paciencia, para lograr resultados que se van a alcanzar sin lugar a dudas.

—¿Tiene la certeza de que la totalidad de la bancada frenteamplista votará el proyecto de ley de presupuesto que remita el gobierno?

—Absolutamente. El viernes de mañana tuvimos una reunión con las bancadas de diputados y senadores. Fueron largas horas para hablar de presupuesto, pautas, objetivos y metas.

—En el oficialismo han existido opiniones opuestas en varios temas fundamentales, como el tratado de inversiones con Estados Unidos o la ley de suspensión de ejecuciones, por nombrar algunos. ¿Cree que toda la izquierda asumió que es gobierno o hay sectores a los que les cuesta actuar como tal?

—Todos los cambios cuestan, no hay cambios que se hagan fácilmente. La verdad es que la cultura de gobierno se va adquiriendo con el ejercicio del gobierno, no hay otra manera. En cinco meses o seis meses del nuevo gobierno todavía faltan estadíos para completar esa cultura de gobierno. Pero también le falta a la oposición, después de haber estado tanto en el gobierno.

—¿Qué cree que es lo que aún falta en el oficialismo?

—Una concientización cabal. Pero al gobierno no le falta nada. Falta en algunos y cada vez menos. En las grandes líneas generales estamos todos con esa vocación de apoyo al gobierno y de diálogo que por suerte es cada vez mayor entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

—La oposición muchas veces le decía al Frente Amplio...

—... lo mismo decimos nosotros. Fíjese usted que ahora el Partido Nacional está pidiendo jubilaciones de 3 mil pesos como mínimo. Antes de la elección de 1999 firmaron un acuerdo con el doctor Batlle y se comprometieron a elevar las jubilaciones. Pero se perdieron ingresos muy fuertemente en todo el período. Pero esto no se puede mirar unilateralmente, hay que verlo de todos lados. Tenemos que tener espíritu de comprensión para ver todas las cosas.

—Ha habido importantes cambios en lo que tiene que ver con los derechos humanos. ¿Considera que ese tema será central en el primer año de gobierno?

—Conjuntamente con la reforma tributaria y el presupuesto van a ser los grandes temas. En materia de derechos humanos estamos por el camino adecuado. Siempre dijimos que la llave para resolver estas cosas la tenían aquellos militares que tenían información sobre el destino de los desaparecidos. Que es la gran deuda que hoy tiene la sociedad uruguaya respecto a los temas de derechos humanos y de la ley de Caducidad. Por suerte estamos con una convicción democrática y estamos transitando por ese camino.

—¿Por qué cree que los militares ahora están dispuestos a colaborar, cuando en los gobiernos anteriores decían que no contaban con la información sobre los desaparecidos?

—¿Sabe por qué? Porque hay una cuestión generacional. Cada vez son menos los que participaron de esos hechos tan dolorosos. Entonces también ellos quieren borrar esa página, dar vuelta esa página, para lograr una integración de la sociedad civil y de la sociedad militar normal.

—¿Qué haría el gobierno en caso de que efectivamente no se encontraran restos de esos desaparecidos?

—No trabajo sobre esa hipótesis, no trabajamos sobre esa hipótesis.

Chávez,EE.UU. y laintegración

—Usted vino hace unos días de Venezuela y realizó una serie de anuncios sobre acuerdos e inicio de futuras negociaciones. ¿Puede decirse que la relación con Venezuela en la administración del presidente Tabaré Vázquez será similar a lo que fue Estados Unidos para la administración del ex presidente Jorge Batlle?

—No, creo que son cosas distintas.

—¿Cuál será la línea con Venezuela?

—La línea con Venezuela va a ser una línea de intercambio y de complementación. Dentro de América del Sur creo que hay nuevos tiempos en materia de integración.

—Los partidos de la oposición han sido muy críticos del vínculo con Venezuela a través de Telesur. ¿Cuál es su opinión sobre ese canal?

—Es un canal que rescata las mejores tradiciones e idiosincrasias del pueblo latinoamericano. No es un canal contra nadie, ni mucho menos contra estado alguno. Es un canal para revitalizar las informaciones que surgen desde los pueblos latinoamericanos, para discutirlas, analizarlas.

Corte y Tribunal: "se va a acordar"

A pesar de las diferencias que han surgido entre el oficialismo y los partidos de la oposición, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa está convencido de que "se va a llegar a un acuerdo" para renovar la integración de la Corte Electoral y del Tribunal de Cuentas, organismos en los que se mantienen las mismas designaciones desde hace 10 años por falta de acuerdo para modificarlos.

"Yo creo que se va a llegar a un acuerdo", dijo Nin Novoa, que destacó que senadores de todos los partidos comenzarán a negociar posibles cambios.

Para renovar esos órganos de contralor son necesarios dos tercios del total de los votos de la Asamblea General por lo cual al Encuentro Progresista no le alcanzan los votos de los tres legisladores colorados, sino que también necesitará de algunos de los nacionalistas. Fuentes blancas han admitido que ven difícil una posible modificación, porque dentro del Partido Nacional existen posiciones diversas sobre qué hacer con relación al Tribunal de Cuentas y a la Corte Electoral.

Críticasal Plan deEmergencia

—¿Cómo evalúa la marcha del Plan de Emergencia?

—Bien, con las dificultades propias de un Ministerio que no tiene presupuesto, que no tiene funcionarios, que recién fue creado. A la larga o a la corta viene atendiendo a cerca de 15 mil familias.

—Desde el propio gobierno han surgido críticas a la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi...

—Las críticas a Arismendi en realidad fueron hechas en un contexto de comprensión de las dificultades. No fue la crítica por la crítica. Sino que son críticas constructivas que la propia ministra reconoce. Porque reconoce las dificultades que hay para llevar adelante este Plan.

—¿Todo el gobierno respalda cómo se está actuando en el Plan de Emergencia?

—Claro.

—¿Cómo podría incidir un fracaso del Plan de Emergencia en el gobierno?

—No manejo esa hipótesis.

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