Los países del Mercosur no coordinan posiciones en cuanto a la estrategia a seguir ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y hay una percepción a nivel internacional de que América Latina está dividida, dijo a El País el embajador Carlos Pérez del Castillo, en relación a la pérdida de la candidatura regional a la dirección general de la OMC a manos del postulante europeo Pascal Lamy.
El diplomático fue el principal expositor en la conferencia "El comercio mundial y la lucha contra el proteccionismo", celebrada el pasado viernes en el edificio Mercosur, en el marco del segundo ciclo de charlas "Políticas de Estado, el agro en los tiempos que vienen", organizado por El País, Consultora Agropecuaria Seragro y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
Al cabo del encuentro, Pérez del Castillo se refirió a la reciente designación de Pascal Lamy como director general de la OMC y consideró que "Uruguay se hubiera visto beneficiado con la presencia nuestra como director general, puesto que —si bien como todo funcionario internacional uno mantiene la neutralidad del caso— lleva una percepción y una visión de lo que son las negociaciones comerciales y de los principales obstáculos que nace con uno y es evidente que los intereses de Uruguay, y lo que hemos venido persiguiendo a nivel internacional, se hubieran visto reflejados".
En ese sentido manifestó su aspiración de que Pascal Lamy "adquiera rápidamente el curso de las negociaciones y el mismo rumbo que hubiera tenido yo de hacia donde dirigir los mayores esfuerzos". Por otra parte, dijo esperar que "de ninguna manera el hecho de no tener un uruguayo en esa posición vaya a perjudicar el resultado final de la negociación".
CANDIDATURAS. En referencia a las dos candidaturas presentadas por el Mercosur, una de ellas la del propio Pérez del Castillo, dijo que "es evidente que los países del Mercosur no coordinamos posiciones. Lo hemos hecho, por ejemplo, en las negociaciones del ALCA, donde se negoció en conjunto, pero nunca ante la OMC".
A su juicio, "hubo descoordinaciones y el propio tema de las candidaturas así lo demuestra, puesto que hubo dos candidaturas del Mercosur. Yo pienso que eso dio una percepción a nivel internacional que no se condice con la realidad, ya que en la primera votación yo obtuve el voto de todos los países de Latinoamérica, con la excepción de Brasil, Cuba y Venezuela, y el resto de América del Sur y América Central votó conmigo. Sin embargo, la percepción internacional es que América Latina está dividida, cuando en realidad, de los dos candidatos latinoamericanos, el que tenía mayores niveles de apoyo era yo, y eso se vio en la primera ronda. Es una lástima que no nos hayamos podido poner de acuerdo, porque quizás eso hubiera podido disuadir del lanzamiento de otras candidaturas. Pero la vida es así y hay que vivir con ella".
En lo que tiene que ver con la discusión en torno a la firma del tratado de inversiones con Estados Unidos, Pérez del Castillo consideró que "desde un punto de vista técnico, y luego de haber visto los contenidos y lo que está pasando en estos momentos a nivel internacional, yo no tendría ninguna dificultad en estos momentos de adherir al mismo. Es más, pienso que eso podría tener consecuencias positivas en cuanto a la inversión de Estados Unidos en Uruguay".
Experiencia internacional
Carlos Pérez del Castillo nació en Montevideo en 1944. Es casado, padre de dos hijos y licenciado en Economía y Ciencias Agrícolas. Ejerció cargos jerárquicos en el Centro de Comercio Internacional y en la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo, en Ginebra, y en la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en Chile, entre 1982 y 1985. Ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores en marzo de 1985 como director de Asuntos Económicos Internacionales. Desde ese cargo estuvo directamente vinculado al lanzamiento de la Ronda Uruguay del GATT en 1986 y fue uno de los principales negociadores agrícolas y fundador y presidente del Grupo de Países Productores Eficientes de Zona Templada, conocido como el Grupo de Cairns. Posteriormente fue electo secretario permanente del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) con sede en Caracas. Entre 1996 y 1998 fue viceministro de Relaciones Exteriores. Desde ese cargo actuó como negociador principal de Uruguay ante el Mercosur y como presidente y coordinador de los países del Mercosur en las negociaciones del ALCA. Fue representante permanente de Uruguay ante Naciones Unidas y la OMC. Desde Marzo de 2004 fue asesor de la Presidencia para negociaciones internacionales y en 2005 candidato de Uruguay a la Dirección General de la OMC.