San Pablo - Al menos 18 legisladores brasileños corren riesgo de ser destituidos a causa de haber recibido dinero en forma ilegal por parte del Partido de los Trabajadores (PT), en un nuevo capítulo del escándalo causado por denuncias de corrupción que afecta también al gobierno de Luiz Lula da Silva.
Dentro de diez días terminaremos de escribir las pruebas contra 18 legisladores que hasta ahora se sabe usaron la llamada caja dos para que se encamine el proceso para decidir su destitución , dijo el diputado Osmar Serraglio, fiscal de la comisión parlamentaria (CPI) que investiga las denuncias.
Entre los diputados involucrados está el propio Roberto Jefferson, autor de las denuncias de corrupción contra el PT sobre supuestos sobornos a diputados del Partido Progresista (PP) y del Partido Liberal (PL) a cambio de apoyo al gobierno.
Entre los involucrados también está el ex presidente de la Cámara de Diputados, Joao Paulo Cunha, del PT, cuya esposa retiró dinero de una de las cuentas de Marcos Valerio, el publicista que admitió ser el financista de una red ilegal para costear campañas electorales en 2003 y 2004.
También el diputado del PT José Dirceu, quien si bien no tiene contactos con las cuentas sospechosas está acusado de conocer el sistema de corrupción mientras era jefe de gabinete del gobierno de Lula.
El ex tesorero del PT Delubio Soares admitió la existencia de un pago mediante las cuentas del empresario Marcos Valerio, aunque no para sobornos, sino para financiamiento ilegal de campañas en el orden de los 17 millones de dólares.
Jefferson, del Partido Laborista (PTB) es investigado por la CPI por haber montado en empresas estatales una red de corrupción, causa por la que decidió abandonar al gobierno y denunciar sobornos por parte del partido de Lula.
El diputado admitió ante el Congreso haber recibido 1,7 millón de dólares en 2004 en forma ilegal por parte del PT.
Independientemente de que todo este dinero retirado sea de sobornos o de financiamientos ilegales, si la comisión estima que la conducta del parlamentario fue indecorosa, vamos a pedir sanciones a la Comisión de Etica , informó Serraglio.
El caso, la peor crisis política del gobierno de Lula, quien asumió en enero de 2003, llegó esta semana hasta Lisboa, luego de que se descubriera que Valerio mantuvo reuniones con un ministro portugués y la firma Portugal Telecom, aparentemente como emisario de una empresa brasileña a la que le hacía la publicidad.
El diputado Jefferson primero vinculó a Lula de saber que presuntamente Valerio iba a buscar fondos a Portugal Telecom para el PT y para su partido, el PTB, pero dos días después, el jueves, se desdijo de las acusaciones.
Valerio dijo hoy a la agencia Estado que tuvo miedo de ser asesinado antes de declarar ante la comisión parlamentaria por primera vez, cuando su nombre salió a la luz como el principal financista de una red ilegal.
El escándalo provocó la caída de la cúpula del PT, la renuncia de Dirceu a coordinar el gabinete en la Casa Civil y la del diputado Valdemoar Costa Neto, titular del Partido Liberal (PL) del vicepresidente José Alencar.
Costa Neto renunció para evitar se investigado por haber cobrado supuestamente en forma ilegal unos 2 millones de dólares destinados a campañas electorales.
Otro sospechado es el jefe de bloque del Partido Progresita (PP) José Janene, cuyo asesor Claudio Genu confesó ante la Policía Federal haber retirado unos 1,8 millones de dólares de la cuentas de Valerio destinada a la dirección de la fuerza.
En tanto, el presidente Lula fue preservado en los dos meses que dura el escándalo de estar vinculado con estas denuncias y con el financiamiento ilegal de campañas.
En su edición de hoy, la revista Epoca publicó hoy que en el Palacio del Planalto existe el temor de que la campaña de 2002 que llevó a la presidencia a Lula haya sido financiada ilegalmente por Valerio.
Valerio apareció para ayudar sobre todo en la segunda vuelta electoral , contra José Serra, dice una fuente del PT no identificada citada por la revista.
Esta supuesta acción estaría basada en que, según documentos de la Procuración General de la República, Valerio pasó dinero hacia la Zilmar Fernandes da Silveira, socio del publicitario Duda Mendonça.
Mendonça fue el publicitario que dirigió la campaña publicitaria del Nuevo Lula que logró encantar a las capas medias altas y llegar a la jefatura del Estado luego de tres intentos fallidos ante Fernando Collor de Mello y dos veces ante Fernando Henrique Cardoso.
ANSA