El gobierno uruguayo decidió protestar ante su similar argentino por el intento de éste de trabar ante el Banco Mundial los préstamos solicitados por las empresas Botnia y Ence para encarar la construcción de sus plantas de celulosa en territorio del departamento de Río Negro. El espinoso tema fue analizado en la reunión de los ministros con el presidente de la República y allí se decidió no enviar delegados uruguayos a la reunión del grupo técnico que analizará el impacto ambiental que puedan tener estas plantas. Fue el propio Dr. Vázquez quien trajo a la mesa de trabajo la necesidad de expresar el malestar de nuestro país con los argentinos, que se tradujo en esa medida ya mencionada y que prevé además otras formas diplomáticas de protesta. En la reunión se censuró duramente al embajador argentino en EE.UU., Octavio Bordón, firmante de la carta de su gobierno al Banco Mundial, en la cual se hizo pública la negativa argentina al financiamiento por la institución crediticia internacional de las obras a realizarse en nuestro país. "Esta no es la mejor forma de integración, presionar a un organismo financiero", aseveró uno de los presentes en la reunión, en la cual se acusó también al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti de "tener doble discurso".
Estamos totalmente de acuerdo con la enérgica respuesta del gobierno uruguayo a la desafortunada actitud argentina. Pero sería bueno que los conductores de nuestra política internacional hagan sentir también su desagrado por los llamados a bloquear el puente Fray Bentos-Puerto Unzué que hacen los ecologistas de Gualeguaychú, los que, en actitud sin precedentes, han amenazado con impedir todo tipo de tránsito entre Uruguay y Argentina durante la temporada de verano.