El origen de esta manifestación que puede soprender en el caso de un gobierno que lleva sólo cuatro meses, está denotando la elevación de expectativas que el gobierno y sobre todo el Encuentro Progresista generó en el correr de varios años.
Por otro lado, los piquetes responden a una pugna para obtener la prioridad en las políticas de gobierno entre diversos sectores sociales e incluso entre regiones o barrios de la ciudad. Están saliendo a la calle porque tienen la preocupación de haber sido desplazados por otro grupo. Esto provoca que la dinámica de los piquetes se realimente a sí misma y se multipliquen en horas.
Si bien se ha hablado de que estas movilizaciones están organizadas, pienso que hay de las dos cosas. Hay espontaneidad y hay grupos organizados que procuran conducir lo espontáneo en determinada camino. Están organizados grupos como Memoria y Justicia, y algunos grupos disidente de la Corriente de Izquierda que siempre estuvieron en contra de las corrientes moderadas.
También es cierto que el movimiento piqueteril argentino puede influir, teniendo en cuenta que se ha generalizado en todos los estratos sociales para terminar en muchos casos en arreglos con el gobierno.
De todos modos, hay que destacar que por el momento el movimiento piquetero es pacífico. Muy distinto son los escraches que ya de por sí son más agresivos como pudimos ver el sábado en el realizado frente a la casa de Juan Carlos Blanco.
Para saber cómo continuará esto resta saber a qué se va a atener el gobierno. Es ahora el gran protagonista.