El secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández se propone excluir de la investigación que se lleva adelante en el Batallón 13, al equipo de la Facultad de Ciencias, liderado por el grado 5 en Geomorfología, Daniel Panario.
Según dijeron a El País fuentes del gobierno, existe molestia en Presidencia por la actitud de los técnicos de la Universidad de la República, quienes reclamaron los restos óseos que fueron encontrados el 27 de abril en el establecimiento militar para analizarlos.
Si bien se informó que esos restos estaban en poder del juez Juan Carlos Fernández Lecchini (quien lleva la causa sobre la muerte de la maestra Elena Quinteros), los huesos estuvieron almacenados en Presidencia durante casi dos meses sin ser estudiados, informaron las fuentes.
Fuentes allegadas al equipo señalaron que la noticia aún no fue comunicada a los científicos. Actualmente está diseñando la estrategia que llevarán adelante para efectuar el estudio, entre especialistas de las Facultades de Ciencias, Humanidades y Medicina para realizar el barrido electrónico y el ADN a los huesos.
Según pudo saber El País los restos sufrieron algunos cambios que hacen pensar que fueron cortados. Además estaban guardados en un recipiente de plástico hermético, cuando deben ser conservados en un depósito con ventilación.
La Fiscalía estuvo de acuerdo en que los huesos fueran entregados a los expertos puestos que si quedaban a disposición de la sede judicial quince días más podrían deteriorarse.