COURCHEVEL, Francia | AP
Lance Armstrong impartió ayer una clínica en las montañas, al hacer papilla a sus principales rivales en la primera etapa alpina del Tour de Francia, y dio un paso firme en busca de una séptima corona consecutiva.
El español Alejandro Valverde logró la victoria en la décima etapa, pero el segundo puesto del multicampeón estadounidense le permitió recuperar la punta en la clasificación general.
Ambos llegaron juntos a la meta, pero Valverde logró entrar primero con el mismo tiempo de 4 horas, 50 minutos y 35 segundos.
Armstrong hizo el daño en el duro ascenso de 22,2 kilómetros a la estación de esquí de Courchevel (2.000 metros de altitud), dejando atrás a Jan Ullrich y otros adversarios.
Mickael Rasmussen, uno de los tres ciclistas —incluyendo a Valverde— que pudieron mantenerse con Armstrong hasta la meta, quedó segundo en la general, a 38 segundos.
El italiano Ivan Basso, uno de los rivales a quien Armstrong dejó mordiendo el polvo en el ascenso, se encuentra tercero en la general, pero acabó quinto a 1:02 detrás de los líderes. La brecha que lo separa de Armstrong se amplió a 2:40.
Valverde y Armstrong se estrecharon la mano al cruzar la meta tras completar su pulseada en el trayecto de 178,5 kilómetros entre Froges y Courchevel.
"Tuve buenas piernas", dijo un entusiasta Armstrong. "Estamos en una excelente posición con respecto a mis principales rivales, ahora será cuestión de proteger la ventaja y ello significa defender la malla amarilla y ojalá poder retirarme portándola".
Su paso arrollador despejó las dudas de que Armstrong, a sus 33 años, está muy viejo o acabado para volver a conquistar la ronda gala.
Valverde, del equipo Illes Balears, se mostró fascinado por conseguir la primera victoria del ciclismo español en este Tour.
"Mi sueño era ganar un etapa y ahora ya lo conseguí", dijo Valverde, quien marcha a 3:16 de Armstrong en la general. Dijo que vio al texano "igual de fuerte que en los años previos".
El Tour proseguirá hoy con otro duro recorrido alpino de 173 kilómetros entre Courchevel y Briancon, incluyendo tres puertos de montaña de máxima categoría.