No es tan complicado

La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, concurre hoy al Parlamento. Pero no lo hace para informar sobre la marcha del plan de Emergencia, buque insignia de este gobierno en los primeros meses de su mandato, sino para explicar su papel en los incidentes registrados en la Colonia Berro que terminaron con trece menores fugados.

Un motín en dicho centro de internación estimuló el celo de la secretaria de Estado, que junto con el senador comunista Eduardo Lorier se dirigieron hasta el lugar, desplazaron a las autoridades en las negociaciones, realizaron acuerdos con los menores, sustituyeron a la guardia policial para el traslado de los mismos (incluso Lorier actuó como chofer) a otros centros del INAU, pero que culminó en el Borro (traslado a domicilio) donde varios de ellos se fueron caminando.

Para colmo de males, la ministra y el senador —que desconocían aquello de "zapatero a tus zapatos"— la emprendieron contra los atónitos integrantes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de Canelones, convertidos por la intervención ministerial en meros testigos de los sucesos. Ellos recibieron los "palos" de Arismendi y Lorier, que los responsabilizaron por la fuga y por la espectacularidad del procedimiento que debieron improvisar para que fueran menos los que se fugaran de la camioneta que conducía el senador de la República.

Parece altamente justificado que, ante este cúmulo de desaciertos y desvaríos, el Parlamento llame a la Ministra para escuchar sus explicaciones. Es lo menos que puede hacer.

Y no se comprende la reacción del senador Rubio, preocupado por la reiteración de llamados de ministros a Sala y a las comisiones. El tema es muy simple: si no hay desacuerdos entre lo que dicen distintos ministros, si se procede con la pregonada transparencia en materia de destituciones y designaciones, si los jerarcas no faltan a la verdad en sus declaraciones, si no se ven envueltos en fugas de internados de establecimientos de seguridad, la verdad es que no hay ningún motivo para que el Parlamento los llame a pedir explicaciones o aclaraciones e interrumpa su trabajo.

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