Ferrari ganó insólita carrera sin rivales

| Schumacher ganó escoltado por Barrichello; siete equipos no participaron

INDIANAPOLIS | AP

En medio de una jornada llena de desacuerdos y sobresaltos, Michael Schumacher ganó su primera carrera de la temporada ante sólo cinco competidores, después de que los otros 14 boicotearon el Gran Premio de Estados Unidos debido a un desacuerdo con la empresa de neumáticos Michelin.

La celebración de la carrera estuvo en riesgo durante todo el día, después de que la compañía le informó a los siete equipos a los que les suministra neumáticos, que los que traían sus automóviles no eran seguros en un tramo de la pista de Indianápolis donde dos monoplazas de Toyota habían sufrido accidentes durante los entrenamientos.

Los 20 automóviles que originalmente participarían se colocaron en la parrilla de salida y concluyeron la vuelta de calentamiento. Entonces, los 14 vehículos de las escuderías que emplean neumáticos Michelin —Toyota, McLaren, Renault, Williams, BAR-Honda, Sauber y Red Bull— se regresaron a sus pits. Entre los que se negaron a competir estuvieron el líder del campeonato de pilotos, el español Fernando Alonso, y Kimi Raikkonen, segundo lugar en la tabla de posiciones.

La estupefacta multitud en la pista de Indianápolis se quedó gesticulando mientras intentaba determinar por qué la mayor parte de los competidores estaba descendiendo de sus automóviles. Muchos aficionados abuchearon y algunos arrojaron botellas a la pista para mostrar su disgusto. Después de sólo 10 vueltas, muchos decidieron irse.

Sólo quedaron seis automóviles en la pista, incluyendo los Ferrari de Schumacher y Rubens Barrichello. El resto de los vehículos que competían —Jordan y Minardi—usan neumáticos Bridgestone.

FIASCO. Con este desdibujado triunfo, Schumacher y Ferrari acabaron con una sequía de nueve carreras sin victorias.

El segundo lugar fue para Barrichello, el otro piloto de Ferrari, que casi choca con Schumacher durante la carrera.

Tercero finalizó el portugués Tiago Monteiro, con Jordan.

El boicot resultó ser un fiasco para la Fórmula Uno, que ha hecho un esfuerzo desesperado para captar el mercado estadounidense, pues la principal serie de carreras del mundo no es muy popular en Estados Unidos.

NEUMATICOS. Los problemas iniciaron el viernes, cuando Ralf Schumacher chocó en la última vuelta de Indianápolis después de que fallaron los neumáticos Michelin de su Toyota. Posteriormente no obtuvo autorización médica para participar en la carrera.

Su compañero, el brasileño Ricardo Zonta, también chocó por un problema en sus neumáticos.

Michelin indicó que no podía determinar a qué se debía la falla, y solicitó autorización a la Federación Internacional de Automovilismo para ver si podía enviar nuevos neumáticos desde su almacén de Francia, a lo que la FIA respondió negativamente, pues el reglamento sólo permite que los vehículos usen un juego cada fin de semana.

Entonces Michelin, el mayor fabricante de llantas del mundo, le recomendó a los siete equipos que usan sus productos que no participaran en la carrera.

"Era evidente que corríamos peligro y que no podíamos participar", dijo Jarno Trulli, uno de los que se negó a correr.

Paradójicamente, tanto la máquina de Trulli (Toyota) como las del finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), el inglés Jenson Button (BAR) y el italiano Giancarlo Fisichella (Renault), que portan neumáticos Michelin, habían copado la víspera las primeras filas de la clasificación con excelentes tiempos.

ABUCHEOS. Los tres pilotos —Schumacher, Barrichello y Monteiro— fueron abucheados mientras se dirigían al podio, se canceló el tradicional festejo con champaña, y en repetidas ocasiones a través del sonido local se le pidió a los aficionados que quedaban en las gradas que no arrojaran objetos a la pista. Miles de personas se presentaron en la taquilla para exigir un reembolso, y se informó que se había llamado a la policía para mantener la paz.

"Francamente, los aficionados fueron engañados", dijo Bernie Ecclestone, director de la Fórmula Uno.

Reacciones

"ESTA MUERTA"

"Después de algo así, la Fórmula 1 en Estados Unidos no se recupera más, está muerta", afirmó el canadiense Jacques Villeneuve, de Sauber, uno de los 14 pilotos que no largaron el Gran Premio de Indianápolis. El canadiense apuntó a la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) porque "todo estuvo en sus manos" para encontrar una solución.

DEMANDAS

La prensa estadounidense comenzó a especular con la posibilidad de que la F-1 no regrese más a Estados Unidos, no sin antes afrontar posibles acciones legales tras el fiasco de ayer.

"TRISTE"

"Fue muy triste ver los boxes vacíos. Lo único positivo es que hemos regresado a la victoria", afirmó Michael Schumacher al término de la carrera.

RECORD

La de ayer fue la segunda carrera con menos coches en meta de la F-1. El récord lo tiene el Gran Premio de Mónaco de 1968, que ganó el inglés Graham Hill y en el que acabaron sólo cinco pilotos.

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