El vacío que dejó el abandono de Tyson decision dividida

| Hay ¡49 campeones mundiales! y tan solo uno de ellos tiene el título unificado

JORGE SAVIA

Por más que antes de perder con Kevin McBride ocupaba el 25º lugar del ranking mundial, para el conocimiento popular Mike Tyson seguía siendo hasta el sábado pasado un referente indiscutible del panorama actual del boxeo universal.

"Iron Mike" era, al fin y al cabo, el peso pesado por excelencia. Un símbolo genuino de una categoría que, además, por la imponencia física de quienes militan en ella, ha sido históricamente catalogada como "la reina" de todos los pesos.

Quedó la sensación, entonces, de que aquello de "a rey muerto, rey puesto" no corría en este aspecto. En medio del atomizado atlas político conformado por la Asociación Mundial de Boxeo, que fue fundada el 23 de agosto de 1962; el Consejo Mundial de Boxeo, que surgió el 14 de febrero de 1963 en México por expresa invitación del entonces presidente mexicano Adolfo López Mateos; y la Federación Internacional de Boxeo, que salió a la palestra en 1983, da la impresión de que al aficionado de cualquier parte de la Tierra se le borraron de la mente cuáles son los contornos del mapa universal que ofrece el boxeo contemporáneo, y que sólo pueden reconocerse siguiendo las líneas de los nombres de los campeones, que son los únicos capaces de dibujar esa geografía cambiante según los resultados de las peleas por títulos mundiales que se llevan a cabo semanalmente, porque la mayoría de esos monarcas no revisten la condición de potencias capaces de diferenciarse demasiado del resto. Son los mejores de su categoría pero llega a haber tres por cada peso.

La diversidad es tal, que hay ¡49 campeones del mundo oficiales, y formalmente reconocidos, actualmente!; a lo que se deben sumar dos títulos que se encuentran sin dueño: el de la Asociación Mundial en el peso pesado y el de la Federación Internacional en el peso ligero.

En ese vasto e intrincado imperio de la nada, entonces, corresponde distinguir nítidamente el dominio absoluto de alguien que le hace honor, realmente, a la vieja costumbre que considera a la de los medianos como la categoría en la que militan los mejores boxeadores desde el punto de vista global, y fundamentalmente técnico, de cada época; el famoso "libra por libra", que le llaman los estadounidenses: Bernard Hopkins, que es el único boxeador campeón mundial, tanto para la Asociación, como para la Federación y el Consejo.

El rey tiene su corte, como no podía ser de otra manera, de tan solo tres escoltas, cada uno de los cuales se ciñe dos cetros: el mexicano Juan Manuel Márquez en peso pluma, el estadounidense Zabdiel "Zab" Judah en el welter, y el francés Jean Marc Mormec entre los cruceros.

De ahí para abajo, son todos "mini campeones" o boxeadores que, aún con récords excelentes, contundentes, del real y verdadero título mundial de cada categoría, ostentan solamente el 33%. Debe ser por eso, seguramente, que a los propios aficionados del boxeo del mundo entero les cuesta reconocerlos, tanto por su nombre como por su grandeza. Más aún ahora, que al haber desaparecido Tyson y faltar De la Hoya y "Tito" Trinidad desde hace un tiempo, voló definitivamente la toalla desde el rincón de los referentes.

Ante la realidad, dividida, atomizada, que ofrece la faz política relacionada con la jurisdicción que tienen los organismos que rigen la actividad pugilística en el mundo entero,

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