El gobierno y el Banco Mundial (BM) mostraron ayer un discurso casi calcado al firmar los tres primeros préstamos de la asistencia financiera del quinquenio, resaltando el "compromiso" con el equilibrio económico como base para mejorar las condiciones sociales del país. Dijeron que a partir de ahora el "desafío" será el "cumplimiento" del programa firmado.
Ayer el gabinete casi en pleno y la delegación del BM, encabezada por la vicepresidente para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, inauguraron la sede local del organismo y sellaron tres préstamos por U$S 175 millones en el área de políticas sociales (U$S 75 millones), infraestructura vial (U$S 70 millones) y manejo de recursos naturales (U$S 30 millones).
Tanto Cox como el director para Uruguay del BM, Axel Von Trotsemburg, remarcaron su "confianza" en el compromiso del gobierno por mantener políticas sanas, aunque advirtieron sobre la "vulnerabilidad" a "shocks externos que puedan afectar negativamente".
"En estos momentos la deuda todavía es una vulnerabilidad", dijo Von Trotsemburg. Si bien el funcionario dijo que la cartera crediticia del BM con Uruguay es menor en relación a los otros organismos internacionales, en el informe sobre la estrategia de financiamiento se revela que es la tercera más alta del banco en términos de exposición per cápita. "Eso justifica que se haga un cuidadoso monitoreo", sostiene el informe, entregado ayer justamente durante la inauguración de la primera oficina del BM en casi 50 años de relacionamiento.
Incluso el documento admite que el programa aprobado tras la crisis de 2002 "brindó un alivio eficaz de corto plazo a Uruguay", pero también "creó un problema de pagos a mediano plazo".
Cuando El País le preguntó sobre la viabilidad de un estricta política fiscal y el apoyo a las políticas sociales, Cox puso el ejemplo de Brasil y remarcó que es la estabilidad económica la que permite el crecimiento, que a su vez "permite seguir financiando los programas sociales".
IMAGEN. Luego de la firma de los préstamos Astori resaltó la "inyección de confianza" que dará el acuerdo y adelantó el "compromiso" del país por "dar buen destino" a los fondos otorgados por el organismo. El ministro dijo que el gobierno está "decidido" a "cuidar" la imagen de "seriedad" que se ganó el país y que el apoyo del BM es un "estímulo formidable" para lograr un "desarrollo integral".