Los representantes de la industria frigorífica rechazaron un planteo de los trabajadores por aumentos salariales y presentaron esta semana en los consejos de salarios una contra- propuesta, que es considerada "inaceptable" por la Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica). Las empresas entienden que si acceden al incremento salarial reclamado se verán "seriamente afectadas" algunas fuentes de trabajo.
Antes de que se levantara un cuarto intermedio en el consejo de la industria frigorífica por la ocupación en Lorsinal, Foica había presentado una propuesta de "equiparación" de los salarios mínimos en la industria frigorífica —que hoy son muy dispares—, tomando como base las empresas que pagan sueldos más altos.
En los hechos, el salario de un peón —por ejemplo— puede oscilar entre 9 y 23 pesos por hora. Los obreros proponen fijar el mínimo de la categoría en 23 pesos, pero los representantes empresariales propusieron que llegue a apenas 12,5 pesos, según la versión de los trabajadores.
El dirigente de Foica, Luis Centurión, dijo que la última reunión —realizada el lunes pasado— tuvo resultados "muy malos", ya que la industria "planteó" una escala salarial "muy baja" y "muy lejana" a los planteos sindicales.
Agregó que en la industria frigorífica se paga "tres veces más o tres veces menos" de una empresa a otra en una misma categoría. "Nosotros apuntamos a que los consejos de salarios signifiquen una equiparación, a los efectos de impedir que se den situaciones injustas", afirmó.
Según Centurión, los gastos en sueldos no superan el 3,5% de los costos de las empresas. Sin embargo, dijo que durante la reunión los empresarios amenazaron con cierre de plantas si se aceptaba el planteo sindical.
ADVERTENCIA. El presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu), Fernando Secco, admitió ayer que si se realiza un importante aumento, "pueden verse afectadas seriamente" las fuentes de trabajo en algunas empresas.
"La propuesta inicial de los trabajadores era extraordinariamente alta, teniendo en cuenta la realidad de la industria, donde hay salarios muy dispares", dijo Secco a El País.
Las empresas entienden que debe tenderse hacia la equiparación salarial, pero a largo plazo. "Debe irse poco a poco. No solo se trata de salarios, sino de fuentes de trabajo. Hay realidades que los trabajadores deben entender", comentó.
Secco sostuvo que el camino hacia la igualdad en la industria frigorífica es "muy complicado", ya que —entre otros factores—al pagar los salarios se considera la productividad, "que es muy distinta en todas las plantas".
Los trabajadores, mientras, están dispuestos a negociar que la equiparación sea progresiva, pero no admiten empezar con una escala "baja". Foica evalúa los caminos a seguir en caso de no llegar a un acuerdo, y no descarta aplicar medidas.
Las empresas estudian una nueva propuesta, que sería elevada el viernes, en la próxima reunión del consejo de salarios de la industria frigorífica. "Tenemos el mejor espíritu de cooperación para llegar a un buen acuerdo con los trabajadores. Seguramente presentaremos otra propuesta como demostración de ese espíritu", comentó Secco. Las partes tienen tiempo para llegar a un acuerdo hasta el 1º de julio.