Peculiar terapia de pareja

| critica | guillermo zapiola SR. Y SRA. SMITH Mr. & Mrs. Smith Director. Doug Liman. Libreto. Simon Kinberg. Fotografía. Bojan Buzelli. Música. John Powell. Productores. Lucas Foster, Akiva Goldsman, Eric McLeod, Arnon Milchan, Patrick Wachsberger. Elenco. Brad Pitt, Angelina Jolie, Vince Vaughn, Adam Brody, Kerry Washington, Keith David, Chtris Weitz. l Estados Unidos 2005.

Nadie espera que una comedia de aventuras en la que Brad Pitt y Angelina Jolie interpretan a un matrimonio de asesinos profesionales que trabajan para agencias rivales sea El séptimo sello de Bergman o Primer plano de Abbas Kiarostami, pero el director Doug Liman, cuyo Identidad desconocida era un film de acción realizado con cierta solvencia, tenía un ejemplo cercano e inteligente que pudo servirle de modelo: Mentiras verdaderas de James Cameron, con Arnold Schwarzenegger y Jamie Lee Curtis.

Como en ese antecedente de Cameron hay aquí una elaborada ficción de apacible convivencia familiar, rutinaria y un poco aburrida, con personajes que incluso van al psicólogo para tratar de resolver sus problemas de pareja, que esconde realmente una actividad profesional literalmente explosiva. Pero como ya les ocurriera a Jack Nicholson y Kathleen Turner en El honor de los Prizzi de John Huston, en determinado momento las máscaras caerán y estos sofisticados mercenarios se verán enfrentados en un combate mortal.

Cuando Alfred Hitchcock dirigió en 1941 un film de título similar y trama muy diferente, el resultado fue un ejemplo muy típico del subgénero denominado "comedia de rematrimonio": historias de parejas que en determinado momento enfrentaban una crisis, y demoraban la hora y media de proyección de la película en darse cuenta de que su opción inicial había sido la correcta y se daban la oportunidad de un nuevo comienzo juntos.

Curiosamente ese esqueleto sobrevive (de hecho, es lo único que sobrevive) en esta aventura con Brad y Angelina: al principio la pareja tiene reales problemas de comunicación, pero varios de ellos se resuelven cuando se ven obligados a empuñar pistolas, metralletas, bazukas, granadas y otros instrumentos de destrucción masiva, primero para tratar de exterminarse entre sí y luego para hacer frente, hombro con hombro, a criminales más peligrosos. Ya se sabe cómo puede terminar casi todo.

El material es por supuesto estricta rutina, y su desarrollo no encierra sorpresas. Tiene apenas su idea inicial, dos o tres chistes graciosos y una multiplicidad de corridas, explosiones y autos puestos de sombrero que no alcanzan, razonablemente, para llenar dos horas de metraje. A los cuarenta minutos de película el interés se fue y no vuelve.

Una comedia de acción requiere naturalmente acción, pero también comediantes (Jamie Lee Curtis en Mentiras verdaderas era realmente graciosa): esta película no los tiene. Puede reconocérsele, acaso, una dosis de soltura a Angelina Jolie, quien hace tiempo tiró al tacho la promisoria calidad interpretativa que insinuara en sus primeros trabajos (llegó incluso a ganar un Oscar por Inocencia interrumpida, donde no estaba mal) pero más cerca ha optado por la caricatura y el sensacionalismo (Pecado original, las dos Lara Croft). Puede ser divertido verla, reducida a un icono de cómic, en Capitán Sky y el mundo del mañana (una película que se merecía más público del que tuvo), pero se la sufre en una cosa como Alexander, que es mejor de lo que se dijo pero sería mejor todavía si ella no estuviera. De cualquier manera, Jolie es capaz de explotar todavía, con cierta habilidad, su perfil sexy, y a ese nivel su presencia en el film posee algún interés. Es más difícil decir algo parecido a propósito del insulso Pitt, aunque quizás el público femenino no opine lo mismo. Cambio y fuera.

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