Desentrañando a un mito

| El especialista en Bob Marley, Alvaro Gaynicotche, iniciará un ciclo denominado "Bob Marley de la B a la Y", acerca de la vida y obra del artista

Todos oyeron hablar de Bob Marley, pero no todos conocen a Robert Nesta Marley, el hombre detrás de la leyenda que supo conjugar mejor que nadie la condición de músico y profeta. Utilizando el reggae como vehículo para transmitir su mensaje a favor de la libertad y de la paz, Marley construyó un misticismo en torno a su figura que sobrepasa lo netamente musical y alcanza una dimensión casi universal.

De esta manera, Marley fue mucho más que uno de los principales exponentes de la música reggae: considerado un "profeta", su obra adquiere una magnitud tal que permite varias adaptaciones. Parecería que su mensaje es para cada uno y para todos a la vez, ya que no es difícil identificarse con sus letras que pregonan por el amor y la lucha por la libertad, lucha que él mismo encabezó a través de su música.

Más allá del impacto de la música reggae, fue la influencia lírica de Marley la que generó un fenómeno cultural expansivo a nivel mundial que se mantiene vigente hasta hoy día. "Hoy, Marley es una figura global, casi una deidad", escribe Roger Steffens, uno de los más destacados biógrafos de Bob Marley, en su prólogo del libro "Rastafaris, La mística de Bob Marley", del escritor y documentalista argentino Darío Bermúdez.

"Su cara aparece en remeras, estandartes y pósters en cada rincón de la Tierra, rivalizando en su universalidad sólo con el ‘Che’ Guevara, otro héroe contemporáneo para aquellos que cuestionan la autoridad y piensan por sí mismos", prosigue Steffens.

Sin embargo, es esta misma configuración de un mito la que da lugar a concepciones erróneas y no del todo precisas. Bajo la idea de que "Marley es para todos", hay un margen de flexibilidad que erosiona la verdadera filosofía de este artista, muchas veces trivializando su mensaje.

CICLO MULTIMEDIA. Un acercamiento a la vida y obra de Bob Marley es lo que propone Alvaro Gaynicotche (43), mediante el ciclo que dictará en el Cine Plaza, denominado "Bob Marley de la B a la Y". Odontólogo de profesión, Gaynicotche confiesa sin pudor que le ha dedicado más de treinta años a Marley. Como documentalista, este uruguayo ha configurado una de las colecciones más importantes a nivel mundial del material de Marley.

Su pasión por este artista y por la música reggae lo llevó a participar en programas televisivos como "Martini Pregunta" y en radiales como "Roberto Vive", programa que hizo para "la vieja y querida FM X", según recuerda Gaynicotche. También fue uno de los productores del espectáculo de los Wailers, que visitaron Uruguay en dos oportunidades.

Sin embargo, en este caso se trata de un ciclo que cuenta con diversas herramientas multimedia: videos caseros inéditos del músico, documentos en formato audio e imágenes fotográficas que, intercaladas con la narración de Gaynicotche y la presencia de músicos reggae nacionales, ofrece un pantallazo bastante abarcativo de la vida de Bob Marley y su legado.

Gaynicotche confiesa: "Si me dan entrada, me puedo pasar horas hablando de Marley". En efecto, su conocimiento acerca del artista lo infunde de una ansiedad casi contagiosa, que seguramente le ha servido para rastrear material de Marley en lugares inusitados. "En una disquería remota de Chile, encontré en uno de esos CDs ‘ensalada’ (que reúne todo tipo de canciones) una canción que nunca se había editado de los Wailers junto a Peter Tosh".

Gaynicotche confiesa además que mantiene una estrecha relación con Roger Steffens, aunque jamás se han encontrado cara a cara. Tampoco ha visitado Jamaica, y sin embargo los lazos que lo unen a Marley lo llevan a considerarlo "casi como un hermano". A pesar de no ostentar las rastas que caracterizan a los Rastafari, dice sentirse un "rasta", y explica: "Es un estilo de vida del cual tomás algunas cosas. No es una religión".

En efecto, Darío Bermúdez explica en su libro que "no hay un listado de dogmas inamovibles que configuren una teología oficial rasta. No hay leyes rígidas; de hecho, no tienen el canon estructurado de cualquier otra religión". Aunque el disparador del movimiento haya sido la lucha contra la explotación del pueblo negro, una vez exportado al exterior, el movimiento rasta pasó a simbolizar para varios pueblos su lucha contra la opresión.

MILITANTE. Gaynicotche encuentra un placer inconmensurable en la búsqueda de material sobre Marley. Tras treinta años de investigación, su amplio conocimiento en torno al artista lo impulsa a compartir con el público su nutrido acervo. "Soy un soldado de la causa, ya que quienes más nos interesamos sabemos muchas más cosas que el ‘mainstream’ y tengo una responsabilidad con los uruguayos de ofrecerles la oportunidad para que conozcan mejor a Marley".

Sin embargo, reconoce que a nivel general, la obra de Marley trasciende lo musical para convertirse en un verdadero estilo de vida. De acuerdo a Alfredo "Chole", fundador y guitarrista de la banda reggae El Congo y cantante de La Abuela Coca, "la mística del reggae atrapa, pero no tanto como una religión. El reggae nace como vehículo de la palabra de Dios, pero luego terminó por conformar un producto de consumo, sin perder esa esencia natural que lo caracteriza. Es casi como una militancia, una conducta".

En esta condición de "universal" que caracteriza la música reggae y la figura de Marley, se presenta una disyuntiva: por un lado representa uno de sus rasgos constitutivos, y por el otro, no permite un conocimiento profundo tal y como insiste Gaynicotche.

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