Italia: fracasa referendo sobre fecundación asistida

| El referéndum pretendía modificar algunos puntos sobre la ley de fecundación asistida, pero el resultado también afectaría la equiparación de los derechos del embrión con los de la persona nacida y la imposibilidad fijada por la ley de recurrir a la fecundación heteróloga.

Roma - El referendo celebrado el domingo y hoy en Italia sobre la ley de fecundación asistida fracasó por falta de quórum necesario para alcanzar validez, equivalente a 50 por ciento más uno de los votantes. Según los datos definitivos facilitados por el ministerio del Interior, la afluencia a las urnas fue de 25,9 por ciento de los 50 millones de votantes llamados a sufragar.

El referendo, precedido por un encendido debate en Italia, tenía por objeto modificar algunos puntos de la controvertida ley 40 sobre fecundación asistida, aprobada por el Parlamento el año pasado y considerada la más restrictiva de Europa.

La Iglesia Católica abogó abiertamente por la abstención, mientras formaciones de centro-izquierda, civiles y feministas se decantaban a favor del "sí".

Entre quienes votaron, aproximadamente uno de cada cuatro habilitados, predominó la aprobación a la iniciativa, entre 70 y 90 por ciento, según los resultados parciales y por región conocidos hasta la noche de hoy.

El resultado representa una dura derrota para los promotores de la consulta, como reconoció Daniele Capezzone, secretario de los Radicales italianos, partido que recopiló las 500.000 firmas necesarias para convocar el referendo. "Hemos perdido, y hemos perdido de forma muy dura" , admitió Capazzone, según el cual "se trata de una votación que quedará en la historia por varias décadas". Capazzone propuso prepararse para "una reflexión crítica severa, incluso despiadada, a fin de entender qué sucedió de veras en la sociedad italiana".

El jefe de gobierno, Silvio Berlusconi, que durante el intenso debate previo al referendo se mantuvo al margen, explicó que lo hizo "para no dividir al país sobre un problema de conciencia" . "Callé entonces y no quiero hacer comentarios tampoco ahora, después de que los electores han demostrado esta vez también que saben juzgar de manera independiente" , agregó Berlusconi.

Al igual que durante la aprobación parlamentaria de la ley, el referendo también provocó profundas divisiones en el seno de los partidos políticos. El líder de la derechista Alianza Nacional, Gianfranco Fini, vicepresidente del gobierno y ministro de Exteriores, suscitó gran polémica al pronunciarse contra la abstención y anunciar su decisión de votar -tres "sí" y un "no" a cuatro preguntas- en el referendo. Hoy, luego de conocerse el fracaso de la consulta, Fini aseguró que no tiene ninguna intención de renunciar a su cargo. "Tengo la certeza de haber actuado según mi conciencia" , dijo el canciller, tras precisar: "No me pregunté nunca si votar era políticamente útil sino si era moralmente justo".

Además de casi todos los partidos de derecha, también pidió la abstención la Iglesia Católica, respaldada por el papa Benedicto XVI, quien hace unos días pidió a los católicos "abstenerse de aquello que Dios odia".

A favor del "sí" , en cambio, se habían movilizado Radicales, partidos y organizaciones de izquierda -a excepción del líder de la Margarita y ex alcalde de Roma, Francesco Rutelli, que se decantó públicamente por la abstención-, y diversos grupos sociales y feministas. "No me pidan que interprete un fracaso que es extremadamente doloroso; creo que la batalla merecía hacerse, en parte porque se llevaron a la atención de los italianos argumentos importantes como el tratamiento de las parejas infértiles" , indicó la subsecretaria de Exteriores, Margherita Boniver. La funcionaria expresó además su temor a que ahora pueda tocarse la ley del aborto.

Durante el intenso y encendido debate que precedió a la celebración de la consulta popular, muchos habían manifestado este mismo temor, desde el momento en que la ley sobre fecundación asistida equipara los derechos del embrión con los de la persona nacida. Este era justamente uno de los cuatro puntos de la ley -aprobada en febrero de 2004 y considerada la más restrictiva de Europa- que los italianos podían modificar con el referendo.

Otro punto concernía a la imposibilidad fijada por la ley de recurrir a la fecundación heteróloga, es decir con óvulos o espermatozoides de un donante ajeno a la pareja.

El tercer punto que con la consulta popular se quería abrogar se refería a la obligación de crear in vitro un máximo de tres embriones e implantarlos todos en el útero materno, sin un diagnóstico preliminar, por lo cual, en caso de que se detecten ulteriormente malformaciones en el feto, se debe proceder al aborto.

El último concernía a la prohibición de realizar investigaciones científicas sobre células estaminales embrionales.

ANSA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar